El secarral

Autoracing árido, irreverente, políticamente incorrecto, espinoso... y sincero

Mostrando entradas con la etiqueta FIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta FIA. Mostrar todas las entradas

jueves, 15 de diciembre de 2011

Las bondades del barrizal

La negatividad, lleva invariablemente a la frustración, y cierto, aunque en mis escritos tiendo a ser negativo y algo frustrante a veces, no deja de ser un ejercicio de crítica constructiva que de vez en cuando hay que aligerar de peso para poder soportar la carga que se supone ejerce esa frustración en las espaldas de uno. Por ello, es necesario ser constructivo de vez en cuando, decir cosas buenas, lindezas, aunque haya que escarbar mucho en la mierda para encontrarlas.

Este post lo considero un ejercicio de salud mental que me recomendó mi querido lector, VivaMansell, que me instó a escribirlo porque le parecía interesante dado mi punto de vista poco influenciable

Una de las grandes ganancias que hemos tenido en este 2011 que se nos acaba es la falta de discrepancias entre FIA y FOM, o sea, la falta del politiqueo a que nos tenían acostumbrados los jerarcas de ambas organizaciones, con sus constantes tiranteces y amenazas. Eso ha desembocado en un 2011 pleno de paz, que no es más que una bajada de pantalones de Jean Todt, que ha renunciado a manejar de alguna forma la F1 con tal de seguir beneficiándose del pastel.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Veinte damiselas


Y mientras Tom saboreaba el amargo licor que empezaba a recorrer
su garganta, Leyma se acomodaba desnuda a su lado, temiéndose que el
fogoso hombre que tenía a su lado pudiera convertirse en un borracho.
Llegaron a su memoria aquellos tiempos que creía olvidados en Alejandría,
demasiado recientes, donde era golpeada una y otra vez por Samil -el
macho de turno, impuesto por su padre en matrimonio-, mientras le
obligaba a quitarse el camisón ensangrentado y a decirle “te amo”.

La FIA hizo público el que será el calendario de 2012 de la llamada categoría reina, y sacaba a la luz el tesoro mejor guardado de su imperio, los veinte nombres de las princesas que bailarán al dulce toque de laúd del viejo, vetusto, añoso, recalcitrante y testarudo Ecclestone. Y una de estas princesas, Leyma, golpeada y violada un día tras otro por su propio esposo, busca deseosa su propio futuro lejos del golpeador usurero. Probablemente tenga que pasar de vivir en un palacio maltratada a una casucha de arrabal, pobre, aunque feliz y respetada.

Imagino a la FIA, a Jean Todt, vestido de rey (con corona y todo), con cara de bueno y con el bolígrafo en la mano, presto a firmar el que será el calendario del campeonato de F1 del año que viene. Imagino también a este rey de blanco, con un diablillo revoloteando alrededor, malintencionado y dueño de la voluntad del monarca… “firme aquí, majestad, donde pone carne de cañón”. Así lo veo yo, porque es la FIA la gran culpable del enorme atropello que se ha producido el 31 de agosto de 2011 en París, por asumir sin discusión las órdenes dadas desde la FOM por el cyborg Ecclestone.

Es un atropello porque es intolerable que Bahrein vuelva a estar en el calendario, después de haber fallado a la FIA en dos ocasiones en un solo año, y de no tener asegurada la paz necesaria para la puesta en práctica de un evento deportivo de tan alto nivel como la F1.

Es un atropello porque es estúpido e inmoral mantener dos carreras en España, quizá las más aburridas del mundial, que deportivamente no ofrecen nada y que se basan únicamente en la consecución del mantenimiento del negocio de la FOM en la sangrante piel de toro. Es inmoral tener que pagarle anualmente casi un centenar de millones de euros a Ecclestone en un país asolado por la crisis, con el 21 por cien de tasa de desempleo (más del 30 por cien en Canarias), y con recortes salariales y sociales a la orden del día. El pueblo español no debería pagar ni un solo céntimo para traer un espectáculo deportivo a España.

Es un atropello porque la F1 no debería pisar jamás Corea del Sur, dado el desastre organizativo que supuso la primera cita en ese país asiático, que asfaltó la pista muy pocos días antes de que se rodase allí (entre otras vicisitudes). Ante semejante desastre, la FIA debería haber castigado a los coreanos sin F1 para los restos; y digo bien, la FIA, porque aunque los nombres de los circuitos ya les vengan dados, no dejan de ser ellos los que los refrendan y dictan el listado definitivo. Quiero un dirigente en la FIA con los pantalones bien puestos.

Es un atropello porque llevan la F1 a la India, un país con un nivel de pobreza enorme y sin tradición deportiva que respalde la decisión. Veremos correr allí a los coches, y cuando tengamos alguna vista desde el helicóptero, les insto a que observen los alrededores del circuito, porque probablemente veamos infraviviendas y mucha mugre por todos sitios, pegadito todo al glamour de la F1.

De Singapur y Abu Dhabi no hablaré hoy que me pondré de muy mal humor. Desaparece uno de los mejores circuitos del calendario, Turquía, víctima sin duda de la estrechez económica. Igual que España, pero al menos los turcos no son tan políticamente cerrados como nosotros, que necesitamos el opio del pueblo para hacer olvidar al pueblo su miseria.

Por último, me referiré al circuito de Austin, en Estados Unidos. Otro error de la FIA al colocar un circuito que no está hecho en el calendario. Ya les colocamos la cuenta atrás, siempre peligrosa, pues les imponemos unos plazos que cumplir. Podría ser que el circuito no estuviese acabado a tiempo, porque recordemos que el Gobernador de Texas dijo que la subvención que esperaban los constructores del circuito no les llegaría nunca a éstos, porque ni los texanos ni su gobierno querían gastar un solo céntimo en la construcción de la pista en el sur de Estados Unidos. ¿Qué necesidad hay de meterse en semejante berenjenal cuando hay decenas de circuitos perfectamente válidos en el país norteamericano?

Como siempre, FIA y Ecclestone vuelven la espalda al aficionado y a la situación económica y social de los países que albergan o quieren albergar carreras. No soy partidario de que la F1 recale íntegramente en Europa, pues hay muchos otros países que son partícipes de la historia de la F1… pero a otros es que los quieren hacer parte de esto cuando no lo son ni lo serán jamás.

Leyma, no te quites el camisón y dale con la lámpara en la cabeza al bruto que dice ser tu marido.

martes, 16 de agosto de 2011

Sueños de mecedora


Cuando te sientas cómodamente en la mecedora instalada en el porche, colocando cómodamente tus pies sobre la barandilla, encendiendo la pipa tras haber llenado convenientemente el estómago y saboreado un buen café de Kenia, tu mirada se pierde en lo infinito del paisaje, rondando de acá para allá, degustando cada detalle y cada rincón, cada árbol y cada piedra, hasta que la monotonía del paisaje nos adentra en eso que algunos temen, los propios recuerdos, esos que alteran el ritmo cardíaco para bien o para mal de nuestro obstinado corazón.

Y generalmente la postal descrita se puede acometer cuando uno no tiene nada mejor que hacer, o cuando uno se la impone como costumbre necesaria. Me gustaría que en mi caso fuese la segunda opción, pero no es así, y únicamente puedo disfrutar de esa maravillosa media hora cuando las obligaciones y quehaceres me lo permiten. Ayer mismo conseguí acceder a ese espacio íntimo, y mi mente vagó, por primera vez en mucho tiempo, eligiendo inconscientemente a la F1, evitando el presente y manteniéndose obstinada en el pasado de la categoría, rebelándose terca contra esa chusmilla de malcriados que son los pilotos actuales y contra esos dirigentes de FIA y FOM que han conseguido convertir un noble deporte de caballeros valerosos en un negocio próspero con pies de barro y entrañas malolientes. Y seguí paseándome, recordando maniobras imposibles de pilotos que están en la gloria, diseños imposibles de ingenieros atrevidos y circuitos maravillosos que ahora tienen su nueva vida como un trozo de alguna carretera secundaria.


Y llegué al blanco y negro, y como no, me detuve en Alfred Neubauer y recordé el que era su terrible presente, su día a día. Era un señor que fue el precursor del jefe de equipo actual (eso que muchos llamamos Team Principal), que aportó aire fresco a las ideas costrosas de los primeros años del automovilismo. El bueno de Neubauer sufría la crueldad de una categoría que haría palidecer de espanto a los jefes de equipo de la actualidad, y es que no podía entablar una relación de profunda amistad con sus pilotos por no hacerse daño a sí mismo. Los jefes de equipo de esos años sabían que muchos de los pilotos que conocían iban a morir en los circuitos.

Evidentemente, Neubauer, no podía abstraerse del apego que su corazón le forzaba a tener, pues los pilotos eran sus compañeros de trabajo, y a alguno llegó a considerarlo casi como a un hijo, como a Rudolf Caracciola o Richard Seaman. Muchas veces, cuando el piloto no aparecía por línea de boxes cuando debería hacerlo, Neubauer se temía lo peor, imaginando al piloto envuelto en llamas y volteando a ver a su esposa o novia (que generalmente estaban en el box del equipo), compadeciéndose de la chica y comprendiendo la incertidumbre y el terror que la recorrían, aunque sintiendo en solitario el dolor y la impotencia de saber el destino escrito para los corredores. Una losa demasiado pesada para ser cargada por una sola persona.

No importaban los colores del piloto, pues todos eran una gran familia, y las rivalidades se apagaban cuando la desgracia rodaba sobre el circuito, y el duro Neubauer, el Rennleiter, lloraba en silencio las pérdidas de hombres como Richard Seaman, Luigi Fagioli, Bernd Rosemeyer, Pierre Levegh, así como otros grandes dramas como la caída en el mundo de las drogas del increíble Achille Varzi.

Son sólo algunos ejemplos del enorme sufrimiento que tuvo que soportar el Rennleiter, que tuvo su culminación en las 24 horas de LeMans de 1955, cuando uno de sus coches se salió de la pista y chocó contra una tribuna, matando a más de 80 espectadores. Neubauer no pudo soportarlo más y se retiró del mundo de la competición. Había disfrutado mucho y sufrido demasiado.

Y yo, sentado en mi mecedora, viendo el mar, con una suave brisa que refresca mi cara, recordando todas esas historias del pasado, terribles y heroicas a un tiempo, no puedo dejar de comparar todos esos sufrimientos con el nivel de acomodamiento de la F1 actual… y realmente siento satisfacción porque las personas no tengan que sufrir lo que sufrieron Neubauer y sus contemporáneos. No, eso eran otros tiempos.

Lástima que se haya perdido el respeto y la memoria de lo que esos precursores del automovilismo construyeron. Debemos echar de vez en cuando la vista al pasado y acordarnos de que la historia de la F1 no siempre fue el espectáculo aburguesado de masas que es ahora, sino que su historia se ha escrito con demasiada sangre, dolor y fuego. Eran otros tiempos que jamás deberemos olvidar.

lunes, 23 de mayo de 2011

Siempre mirar a otro lado…

Llegado este momento, en que todo el mundo se queja del presente estado de las cosas en la F1, con unas normativas técnica y deportiva que rayan lo estúpido e irracional, volveré por mis fueros, por ser el momento de ello, tras lo visto en la lamentable carrera de ayer, Montmeló 2011.

Y me hago una pregunta ¿por qué la indignación general por el presente descarrío de la F1, si hace un mes era una categoría inmejorable, que hasta adelantamientos tenía? Tenemos que volver la vista al foco de esta semilla del diablo, y comprobaremos que el inconformismo y la desazón atacan a la gran masa justo en el momento que un Fernando Alonso, doblado, se ve impotente para lograr un resultado digno de luchar por el campeonato, y parece que va para largo. Es justo en este momento, cuando la ciega afición mira hacia Ferrari y la FIA, levantando el puño en alto y pidiendo explicaciones “¿por qué le hacéis esto al mejor piloto de la historia? ¡esta F1 no funciona!”.

Cada uno tiene lo que se merece, y Alonso no podía ser la excepción. Siempre he dicho que todo lo bueno que es el asturiano dentro de la pista, es nefasto fuera de ella. Si hubiese estudiado mejor sus opciones, sin hipotecarse a ser algún día piloto Ferrari (lo que muestra un gran desconocimiento de él y su manager de la historia de la Formula 1, pues creían que llegar a Ferrari era sinónimo de algo), estaríamos ahora hablando de un piloto cuatro veces campeón del mundo, y quizá uno de los mejores de la historia. Pero el asturiano se ha equivocado siempre, y la semana pasada se volvió a equivocar, cuando renovó por Ferrari hasta 2016,
una Scuderia que está de capa caída… ¿y no es estúpido hipotecar (porque eso es lo que ha hecho) su carrera deportiva por un mero romanticismo o una corrosiva testarudez? Hay equipos mejores que Ferrari (sin tanto abolengo), y pilotos igual de buenos que él subidos en esos coches mejores. Anticipo una lucha sin cuartel entre Montezemolo y la FIA, y el italiano tratará de llevarse al huerto a todos los equipos para crear una categoría a la antigua, o sea, a lo 2000-2005, con el fin único de hacer una Ferrari nuevamente campeona, y no de hacer una categoría mejor. De hecho, modificaría todos los reglamentos para poder repescar los coches de Rory Byrne, intactos, sinónimo de triunfo y de un trabajo bien hecho, algo de lo que son incapaces de hacer hoy en Ferrari. ¡Y Alonso no tiene otra idea que renovar hasta 2016!

 
Recordando la carrera de ayer, y donde todos veían una salida espectacular de Alonso, yo comprobaba el doble criterio que afición y medios de comunicación emplean cuando el de Oviedo está por medio. ¿Realmente nadie se dio cuenta de que Alonso, en la salida, cambió cuatro veces de dirección? Y dice al respecto el reglamento deportivo de la FIA, en su artículo 20.2:

 
  • Maniobras que puedan obstaculizar a otros conductores, tales como más de un cambio de dirección para defender una posición, deliberado desplazamiento de un coche más allá del borde de la pista o cualquier otro cambio anormal de dirección, no está permitido.

 
¡Cuatro veces! Pero claro, aquí nadie dice nada por el monotema que impera hoy en la F1, que termina apasionando a todo bicho viviente, al igual que en un Real Madrid-Barcelona repiten una falta, algo obvio, y unos ven falta y los otros no, así hubiese hasta sangre.

 
Y más, que no termino todavía ¿recuerdan aquella salida de boxes en la que Vettel circulaba por el fast lane y Hamilton por el inner lane (donde están los mecánicos de boxes), ambos rueda con rueda? Todavía recuerdo a los vociferantes, agrediendo verbalmente a Hamilton por poner en peligro a los mecánicos de los demás equipos, alzando la vista enojados y buscando a Charlie Whithing interrogantes ante la falta de castigo de semejante afrenta. Ríos de tinta corrieron ante el supuesto favoritismo que la FIA regalaba a Hamilton.

 
Pues ayer vimos lo mismo, pero esta vez, el que ponía en peligro a los mecánicos era el ídolo de masas, Fernando Alonso, y ni una voz se ha levantado para pedir sanción para el piloto de Asturias. Con esto quiero manifestar que Alonso, en el GP de Barcelona 2011 gozó de una inmunidad, de la misma que tanto se quejaban años atrás el mismo Alonso y sus seguidores. Un nuevo statu quo… ¡y lo que te rondaré, morena, si Montezemolo consigue mandar en la nueva F1!

lunes, 11 de abril de 2011

Una mariconada de deporte

Que me perdonen los homosexuales, mariquitas, gays, o como quieran llamarse a sí mismos los que comparten su intimidad sexual con un individuo del mismo sexo. Siempre he dicho que tiene que existir la tolerancia, y mientras no me salpiquen, que haga la gente lo que le venga en gana en la intimidad de su alcoba. Que no esté de acuerdo con que lo llamen “matrimonios” homosexuales, o me repugne la idea de que puedan adoptar niños, ya es otra historia que no tengo la intención de narrarles aquí, por no ser ni el sitio, ni seguramente de su interés, pero convendrán conmigo en que el término “una mariconada de…” no es una afrenta a dicho colectivo, sino la calificación de un algo como una ridiculez, algo banal o de cobardes. Sin malicia.

Coches de carreras, ruido de motores, vueltas y más vueltas. Con eso nos tendremos que conformar los amantes de la F1, que ya no de las carreras, porque lo que menos vemos en una digna carrera de autos, quedando ya en el olvido aquellos tiempos en los que se corría de forma viril, sin estar demasiado pendiente de ser un poco duro en la pista. Aquel duelo entre Villeneuve y Arnoux jamás se volverá a producir hasta que no cambien los mansos que mandan y sus ideas.

Hemos llegado a un punto en que ya no se deja libertad al piloto para luchar en la pista, donde el arrojo, la valentía, y la que es la esencia del nuestro deporte, la justa lid, vistosa, ardiente, arriesgada, gloriosa para el
vencedor y gloriosa también para el perdedor, están impedidas por los gerifaltes que dicen luchar por una F1 mejor. Paréceme lo contrario, y es que estos borregos de la FIA, llevan años dedicándose a hacer el deporte de las carreras de coches algo seguro, lo que no está mal, dedicando a ello mil invenciones técnicas, modificaciones de todo tipo en los circuitos, no teniendo cabida ya determinadas partes de ciertos trazados, y ahora, la parte que creíamos que nunca se iba a tocar, se está planteando: minimizar la dura lucha en la pista para que el accidente no se produzca jamás.

En lo poquito que llevamos de temporada he de confesar que he disfrutado, como siempre al inicio de las diferentes temporadas, saboreando los colores, las formas de los monoplazas, el deslizarse por el asfalto. Ya pasó. Ahora, que comienzo a ser más crítico, se me revuelve el estómago cuando le quitan a un piloto como Checo Pérez una bien ganada e increíble séptima posición, por haber tenido su coche un defecto de fabricación, y excedía el hueco del famoso alerón trasero en tan solo tres milímetros de los cien permitidos; no afectaba al rendimiento del coche pero sí que incumplía la normativa técnica, y ambos, Sauber y Todt lo sabían ¿por qué no recurrió el viejo Peter Sauber dicha sanción, que era más un formulismo que una ventaja? ¿porque no iba a conseguir nada? Pues al menos se intenta, campeón, porque con quien peor ha quedado Sauber es con sus patrocinadores y, sobre todo, con el piloto, al que ha traicionado doblemente, una al darle un coche ilegal, y la otra al no recurrir una injusticia.

También noto como la acidez hace su trabajo cuando un llorón Fernando Alonso se quejaba tras la carrera de que Hamilton hacía movimientos agresivos a 300 km/h. No sé donde le ha quedado la decencia al piloto español, pues no sé que pretende que hagan sus rivales ¿quitarse de su camino? Estamos en carreras de coches, y la obligación de todos los pilotos es tratar de quedar lo más adelante posible, y esto se consigue sin dejarte adelantar… sí, como hizo Petrov allá en Abu Dhabi 2010. Ya vimos como se las gastaba Fernando con el ruso. Evidentemente, al español le puede empezar a pesar la presión en cualquier momento, pues ya hace cinco años que va de fracaso en fracaso, víctima de sus malas elecciones de equipo, pero yo a lo que le sucede a Alonso lo llamo de una forma: mal perder. No confundir con la ambición o con que le pueda joder mucho que le ganen, y es que cuando al asturiano le dan un coche bueno, no tolera que los demás puedan ser mejores que él. Volviendo a la maniobra del famoso accidente, he de decir que no vi nada que me pareciese ilegal, por lo que no entiendo el por qué de la sanción a Alonso y a Hamilton. Tampoco entiendo la pasividad de unos y otros, en concreto de Hamilton, que decía que sabía que le iban a sancionar por su maniobra. Él sabrá por qué lo dice, y Withmash sabrá por qué no recurre una injusticia que le puede costar el campeonato (que eche la vista atrás y vea la importancia de un punto. Brasil 2008). Si los pensantes de la FIA quieren a pilotos que no cometan un solo error, que se callen como piedras, intachables dentro y fuera de la pista, que sean como máquinas, pues entonces que prescindan de los pilotos y que pongan a máquinas a manejar los coches de acuerdo a unos estándares, que no es tan complicado el asunto.

Cuando visionaba la carrera de Malasia confieso que me encontraba perdido, porque para poder enterarme de lo que estaba pasando debería estar armado de un papel y de un bolígrafo, anotando cuándo entra cada piloto en boxes, que ruedas pone, como terminaron las ruedas la sesión de calificación, si tiene KERS o no, si lo tiene cargado, si las degradaciones son mayores o menores que en la carrera pasada, para así saber el número de vueltas que podrán aguantar. Ahora también debemos tener presente que en cualquier momento nos cambian el orden de la carrera desde el muro, pues las órdenes de equipo ya son válidas. Un naufrago, así me sentía, sin saber si el primero iba primero o décimo, pues el segundo sí que iba segundo porque el tercero había puesto ruedas verdes o amarillas (hasta que le cambien el color otra vez), pero ojo, que el noveno trata muy bien los neumáticos y su coche tenía un cachivache que le permitiría tener más temperatura inicial en los neumáticos, para así ganar varias posiciones. Yo, espectador, me quiero sentar frente al televisor y pasármelo bien sin tener que estrujarme la sesera a cada segundo, que para eso, ya tengo mi día a día, con la guillotina de llegar a fin de mes a punto de caer.

Se les está olvidando en la FIA que estamos tratando un asunto que en esencia debe ser relativamente sencillo, una carrera de coches, donde el espectador puede disfrutar de un espectáculo que no sea complicado, con pilotos y coches rodando sobre el asfalto, con simplicidad. Yo, como televidente, debo conocer medianamente lo que estoy viendo, pero si para ello debo estudiarme una normativa técnica que cambia a diario, y una normativa deportiva extensa, farragosa, con mil supuestos diferentes, me declaro vencido, igual que Marc Gené, cuando alguien le preguntó “¿qué tipo de ruedas debe llevar en la salida de la carrera un piloto que se clasifica para la Q3 pero que no llega a tomar la salida en dicha sesión?”. Silencio.

Pongo un ejemplo, el rugby. Es un deporte con una normativa realmente complicada y extensa, difícil de asimilar hasta que uno visiona atentamente muchos partidos. Pero cuando termina el periodo de rodaje, se termina entendiendo y disfrutando plenamente de un deporte duro, noble como ningún otro, y complicado como pocos. Salvo alguna nimia excepción perdida en los años, el rugby no cambia, y el espectador lo puede seguir disfrutando sin tener que estudiar reglamentos nuevos cada diez meses, como sucede en la F1, que lo ponen todo patas arriba en cada nueva temporada.

Seguiré viendo y comentando la F1 porque es una de mis pasiones. pero está herida de muerte, víctima de su propia complicación. Aquí ya no sirven aquellos pactos de caballeros de los años treinta, aquí solo es válido todo lo que sea llenarle los bolsillos a Bernie Ecclestone. Jean Todt, como Presidente de la FIA, es un pelele de turno, que sabe que lo principal de su negocio es la F1, y que debe hacerle caso al dueño, pues él, el pequeño galo, no es más que un alma itinerante, que dejará su errático purgatorio un día, cuando alguien monte un campeonato paralelo, tan estúpido e imperfecto como el actual, pero eso sí, será menos perdurable.

domingo, 19 de diciembre de 2010

La F1 con más normas que nacos en Tepito

O uno tiene un memorión, o termina escapándosele el contenido y sintiéndose inseguro cuando ve una carrera de F1. Y digo esto porque es tal la avalancha de normas que la FIA nos regala cada dos por tres que uno, o se las estudia y aprende, o termina por desconocer algunos puntos de la normativa de la llamada por algunos "categoría reina".

La cosa es muy simple, una carrera de autos a equis vueltas: el que llega primero a la meta es el campeón. Pues no, resulta que desde la creación de la categoría, entró en juego la maldad humana y hasta los cuadriculados y normativamente respetuosos alemanes le buscan el traspié al gato. La poco elaborada normativa se fue haciendo más precisa y restrictiva con el fin de abarcar todo el detalle de una carrera de bólidos, para no dejar nada a la improvisación.

Y no hablo de la normativa técnica, sino de la deportiva. La deriva que desde hace unos años nos regala la FIA es claro exponente de que el fin de la F1 no lo tienen claro todavía, es decir, que tienen una idea Todt y
Ecclestone, ganar dinero y crear un gigante que no se tambalee por fuertes que sean los vientos, pero no saben exactamente cómo llevarla a cabo. Para ello es preciso ser absolutamente inflexible con la normativa deportiva, para no dejar nada a la aventura. Cuanto más normativizada esté la F1, más controlada la tendrán los jefecillos y más en su redil estaremos todos.

Y que conste que creo que las cosas no se deben dejar "a ver qué pasa", pero la locura de cambios y más cambios con que Todt y sus acólitos nos bombardean cada año nos hace sentarnos frente al televisor y ver un espectáculo que no terminamos de entender, esperando que el comentarista de turno nos diga que fulanito va a ser sancionado con 10 segundos por tirarse un pedo delante del director de carrera, sanción que cambió este año porque en el pasado solo era a criterio del juez de carrera, que podía imponer entre una multa de 20 euros, una sanción de 10 años de prisión en el circuito urbano de Valencia, o la visualización de todas las películas de Joselito del tirón, sin parar ni a beber agua.

Hemos llegado a un punto en el que nos tenemos que poner a ver las carreras con un libro en la mano, libro que tenemos que ojear constantemente y que tenemos memorizado solo en su índice: incidente de carrera "X"... página 16.

Y en los últimos días la FIA nos ha apretado un poco más en ese sentido, como no podía ser de otra forma. Ahora ponen en carrera tres compuestos de neumáticos de seco, pero hay que usar obligatoriamente el duro y el blando, y si no lo haces te descalifican, pero si se acaba la carrera antes de tiempo y no has cambiado, te cascan 30 segundos. Anotadlo. Ahora resulta que no se puede adelantar en el pitlane... pues me acabo de enterar que antes sí se podía. Anotadlo. Ahora no se puede echar a un coche de la pista ni conducir como en los coches de choque; antes se podía pero estaba mal visto, y ahora te sancionan... ¿pero qué sanción se impondrá? A estudiar toca. Anotadlo. Los pilotos deben ir por la pista en todo momento... pues claro ¿y por dónde habrían de ir? El problema es que salir de la pista es bueno para acortar el camino... pues que no haya ninguna escapatoria de asfalto, que sean de hierba o arena y verás como así no hay que poner un bobería de norma como esta. Anotadlo que es sancionable ¿con qué vara de medir? Con la de los comisarios, que ahora pueden prohibir correr a un piloto, y hasta sancionarle con la suspensión en la siguiente carrera. Esto es nuevo también. Pues yo recuerdo a un tal Fernando Alonso al que los comisarios de Hungría le sancionaron con no correr en Valencia por escapársele una rueda. Anotadlo. Si un coche se sale de la pista puede volver, pero con cuidado... ¡no te jode, pues claro, como se ha hecho toda la vida!

Y lo del Safety Car... eso ya es delirante, antes salía sin más, ahora espera, unos le adelantan, otros no, se tienen que quedar a una distancia determinada, líneas por aquí y por allá, aceleras o no aceleras, doblados con el resto, le adelantas si está en la pista y te pegan... ¡que lío! Estoy volviendo a la época en que tenía 15 años y veía las carreras sin entender de normas, solo del espectáculo simple que proporcionan las carreras de coches. Ahora espero a Lobato para que me explique que a fulano de pueden caer tres días o tres años. Pero a mi admirado Antonio no le haré caso cuando hable de Alonso, porque creo, como bien decía el amigo José Arce en su blog, que está enamorado de Alonso. El corazón manda.

Si hemos de meter en una norma todo lo que dictan la sensatez y el sentido común, mal vamos, porque significará que los bisoños pilotos y los desgarramantas que los manejan desde el muro carecen de ellos.

Me llamaréis simple y os preguntaréis por qué tengo la desfachatez de escribir sobre F1 si no conozco bien las normas; no os preocupéis, que dormiré igual de bien porque no me atronarán los oídos. Yo no veré las carreras jamás con un bloc de notas en la mano, prefiero una cerveza, y si me termino perdiendo en la vorágine normativa de Todt, cambiaré de canal.

domingo, 12 de diciembre de 2010

La negación de la F1

Desde que comenzaron en la temporada 2010 las dudosas órdenes de equipo, dudosas porque estaban escondidas tras diversas frases hechas que los pilotos supuestamente entendían a la perfección, me puse del lado de la defensa de la legalidad de las órdenes. Pero fue con matices, pues siempre dije que con el sistema de equipos actual, la negación de las órdenes de equipo era absurda, y que la orden debía ser legal, pues se iba a producir de todas formas. Lo que se debía cambiar inevitablemente era el actual sistema de equipos, de una forma muy simple y complicada a la vez: el sistema de patrocinios debía ser por coche y no por escudería.

Cuando el pasado viernes día 10 de diciembre de 2010 se dieron a conocer los aspectos de las nuevas normativas deportiva y técnica de la F1, muchas ideas vinieron a mi mente, pues examinando lo técnico, las novedades se enfocaban al espectáculo, o sea, que se vuelve a implantar el KERS, se hacen móviles los alerones traseros pero con una normativa de actuación sobre dicha pieza completamente restrictiva y que sin
duda traerá mucha cola en 2011, la norma del 107% regresa para dejar sin opciones de correr a los monoplazas manifiestamente lentos (aunque repescables a criterio de la dirección de carrera), y alguna lindeza más, enfocadas, sin duda a propiciar lo que entienden los gerifaltes por espectáculo, es decir, los adelantamientos.

Pero la normativa técnica me ha sorprendido en lo tocante a que se vuelven a permitir las órdenes de equipo en carrera. Ya no hay necesidad de esconderse más tras frases hechas, ya le podemos decir a Massa "Felipe, en la siguiente recta te ordeno que dejes pasar a Fernando". Gracioso el tema ¿verdad? Pues el asunto, además de muy grave, tiene la gracia en el mismo lugar que las avispas.

La nueva norma nace ya capada, pues se hace referencia al artículo 151.c del Código Deportivo Internacional que prohíbe "cualquier conducta fraudulenta o cualquier acto perjudicial para los intereses de cualquier competición o los intereses del deporte del motor en general". Con esta referencia, la FIA trata de negar a los equipos que usen la nueva norma a su libre albedrío, para impedir, sin duda, episodios vergonzosos como los de 2003 en Austria. Pero lo cierto es que los equipos usarán la nueva norma como les venga en gana y seguirán adulterando la competición exactamente como hasta ahora. Aplicar el artículo 151.c es dejar sin efecto la nueva norma de la FIA, porque estamos hablando de carreras de coches, de pilotos que luchan contra el resto para ser los primeros. Si obviar eso no es un acto perjudicial para los intereses de la competición, que venga Dios y lo vea. Pero claro ¿cuáles son los intereses de la F1, el dinero para Ecclestone o la deportividad para la FIA?

¿Y ahora qué? Seguiremos teniendo una competición adulterada y amañada, pero ahora sin vergüenza por la traición a los aficionados, una competición en la que los doce sacamantecas jefes de equipo serán los que marquen las vicisitudes de carrera, convirtiéndose la F1 en un partido de fútbol, en el que el vencedor será siempre el equipo y el "Campeón del Mundo de Pilotos" pasará a ser denominado "Trofeo Pichichi".

Es España probablemente se verá muy bien el asunto, pues ya se pone a los pies de Alonso al segundo piloto de Ferrari, pero como dice el refrán "arrieros somos y en el camino nos encontraremos". Tarde o temprano, los ahora ufanos alonsistas verán como otro piloto le hace sombra al asturiano, terminando por ser mejor opción que el de Oviedo, viéndose perjudicado entonces Alonso por la legalidad de las órdenes de equipo. Es ley de vida, y todos tenemos nuestra propia decadencia en la vida. Igual les pasará a Vettel, Hamilton, Kubica, etc. Entonces, dentro de seis o siete años, se juntarán las vaquitas sagradas, con un montón de trofeos pichichi a sus espaldas y clamarán al unísono por la desaparición de las órdenes de equipo injustas para la competición... y para ellos mismos. Y lo triste es que lo conseguirán, y la FIA volverá al camino que emprendió en Austria 2003.

Debo expresar que estoy triste por la decisión de la FIA; como aficionado que lleva presenciando carreras desde finales de los setenta,  confieso que lo sucedido en el maldito viernes negro me produce sonrojo, decepción y falta de ilusión en el porvenir de la F1, de mi amada F1.

Inevitablemente, miro también hacia otras categorías en las que las carreras sean eso, competiciones para dilucidar quién es el piloto más veloz, sin apaños desde fuera, ensalzando la lucha, agresividad, cabeza, sensatez... todo lo que no hay ahora en la F1.

La F1 ha bajado un peldaño y no me da la gana ayudar a que vuelva a subirlo, mientras sean caciques los que tengan el control de la marioneta. Yo no soy parte de ese muñeco ni lo seré nunca.


"Yo no soy bueno para palacio, porque 
tengo vergüenza y no sé lisonjear"

Miguel De Cervantes Saavedra


domingo, 31 de octubre de 2010

La F1 con dentadura postiza y bañador de charol

Desconsolación es la palabra que llega a mi mente tras lo vivido ya hace unos días en la pantomima que fue el gran premio de corea 2010 (sí, con minúsculas todo, que nada de lo allí acontecido merece una mayúscula), y lo digo en frío, pues he dejado pasar unos días para tratar de no ser demasiado cruel, sin apaleamientos innecesarios que son muy merecidos en todo lo que ha concernido a este simulacro de carrera, en el que ni siquiera se debería estar hablando del resultado y los aconteceres deportivos, porque creo que el deporte ha salido perdiendo al igual que en aquél GP de Indianápolis (sí, este con mayúsculas, porque por mucho que la chusma de la F1 le haga al trazado de Indiana, el asfalto que alberga la brickyard está por encima de toda esta gentuza interesada y avariciosa que dirige la F1 actual).

Todo comenzó con la dictatorial decisión del abuelo usurero de incluir a Corea en el calendario F1 de 2010, donde no han tenido jamás el más mínimo interés en la categoría, un país sin punch especial en el mundo de la competición automovilística pero con dinero procedente de las ventas de automóviles; lugares como Argentina, México o Indianápolis le dieron una patada en el culo al abuelo por pedir demasiado, y los coreanos accedieron a las exigencias del tito Bernie, al igual que indios, rusos o árabes.

Continuaba la historia con el visto bueno de la FIA al trazado coreano, que vulneró los plazos ampliamente. La desfachatez por parte de la FIA de decir que el trazado coreano era apto para la celebración de una carrera de F1 es algo que jamás vi en este mundo desde que lo sigo, desde finales de los setenta. Apenas una semana antes de la carrera, Chalie Whithing visitaba esas instalaciones y, con una sonrisa de oreja a oreja, daba un OK de mínimos, orquestado por Ecclestone y por su títere voluntario, Jean Todt.

La carrera todos la vimos, y no debió celebrarse, pues incluso partes del trazado, como la salida de boxes eran provisionales, así como otras instalaciones eran deficientes, como varios pianos, las partes más cercanas al asfalto, tribunas a medio hacer, y la gota que colmó el vaso, una pista que si bien no se deshacía con el paso de los F1, era incapaz de drenar correctamente un leve aguacero. Al despropósito que era ya toda la carrera, se sumó un interminable carrusel detrás del Safety Car, una adulterada salida detrás de éste y, la indecencia de los pilotos, que se dedicaron, según su interés manipulador, a ejercer de discípulos de Joseph Goeebbels, Ministro de Propaganda del Reich.

Pero seamos constructivos, pues el mal ya está hecho y no reporta nada hurgar con el palito en la mierda. ¿Cuál es realmente la salida más factible para dejar atrás este despropósito en que se ha convertido la mal llamada (cada día estoy más convencido) “categoría reina”? Se me ocurren dos opciones.

La primera de ellas, imperfecta, igual que la segunda, pasa por que la FIA se ponga a trabajar, deje a un lado a la FOA (Formula One Administration) de Ecclestone y se haga con el control absoluto de la F1. Esto se puede hacer por las malas, es decir, creando una categoría en la que englobar a los actuales equipos de F1 y pagando una millonada a Ecclestone por cuestiones legales de derechos de imagen, aunque la realidad sería que la batalla legal llevaría años y años y ni el mismísimo cyborg Ecclestone llegaría a ver su final, un final que después de recursos y más recuersos, sería pactado a la baja entre FIA y FOA.

Pero mejor hacer las cosas negociando ¿no creen? Por ello, la FOA, para evitar la pérdida total e irremisible de su tinglado, cedería todo su armazón a la FIA, y ésta, una vez con el poder absoluto de la F1 (que conservaría el nombre), pagaría equis años los derechos de explotación a la FOA, hasta la desaparición de ésta, asumiendo así el aspecto organizativo de la categoría. De esa forma nos aseguraríamos que una mala gestión por parte de alguien podría ser castigada con la pérdida del cargo, siendo renovable éste cada cuatro años, tipo legislatura.

La segunda opción sería estructurarlo todo al estilo americano, siendo una empresa tipo FOA la que se encargase no sólo de los derechos y elección de sedes, entre otras cosas, sino también del aspecto deportivo. Esto es precisamente con lo que amenazó la asociación de equipos FOTA a FIA y FOA, con la creación de un campeonato paralelo al margen de esas entidades ¿lo recuerdan? Todos apretaron el culillo, e incluso llegó a filtrarse el calendario de dicho mundial, mucho más atractivo que el de la F1 actual. Bernie amenazó con unas demandas millonarias y, finalmente, todos se acomodaron con un nuevo Acuerdo de la Concordia.

El problema de esta segunda opción es más filosófico que real. El citado Acuerdo de la Concordia finaliza en 2012, por lo que a partir de ahí (si cada equipo no ha firmado nada con el abuelo usurero), pueden optar por desaparecer o crear las competiciones que les vengan en gana, pero no dejaría de ser el mismo asunto que en la actualidad, es decir, una empresa que organiza carreras con un fin único: ganar dinero. La diferencia con América es que en el nuevo continente se piensa en el aficionado como el destinatario del espectáculo, fidelizándole y mimándole. Como la FOA no está limitada a un territorio concreto (como sucede, relativamente, en Estados Unidos), se puede permitir el lujo de maltratar a los aficionados, volviéndoles la espalda y abrazando a otros diferentes allende los mares, pues siempre está a tiempo de regresar algún día al aficionado traicionado, como es el caso actual de argentinos, mexicanos, sudafricanos, estadounidenses, belgas, holandeses, portugueses, etc.

Panorama muy complicado que dificulta mucho un cambio, máxime cuando el actual Presidente de la FIA, Jean Todt, se está mostrando como un pelele al que le viene grande el cargo, revelándose incapaz de tomar decisiones importantes en lo concerniente a la F1, sobre todo, si no tiene el OK del cyborg.

Personalmente, me decantaría por la primera opción, y que fuese la FIA (como mal menor) la que manejase todos los hilos en la F1, centrando la categoría en algo deportivo (nuevamente) y sacando del panorama a chupópteros dictatoriales. ¿Qué puede ser el remedio peor que la enfermedad? Quizá, pero no olvidemos que el señor Todt puede ser lanzado de su asiento al charco de una rue de París dentro de tres años. Tendrían menos ingresos (y menos si hay que pagar un cánon a Bernie), pero las sedes no habrían de pagar cantidades desorbitadas por albergar una carrera, así como tampoco el aficionado se debería dejar un riñón para ver una carrera de F1. No habría tanto mangoneo ni injerencias constantes en el aspecto deportivo de la F1, como por ejemplo sucedió con el asunto de las medallas, saltarse chicanes o el número de citas del calendario.

¿Recuerdan que “MotoGP” antes se llamaba “500” y que la base de la F1 de ahora era antes denominada “Campeonato de Europa”?

Con el episodio coreano, la FOA ha dado el puntapié definitivo en la espalda del aficionado europeo, fan al que se le vende una adecuación de horarios de tarde o noche para que pueda presenciar las carreras a una hora razonable en el viejo continente, pero al que no se le tiene el más elemental de los respetos. Es el caramelito para mantenernos fieles y que pensemos que los europeos seguimos siendo el germen, el origen y el aficionado indispensable en la F1, pero no nos engañemos, el aficionado europeo es un pelele en manos de la FOA, un individuo interesante por la bonanza económica del viejo continente. Pero todos estamos viendo que la prosperidad económica no es el fuerte de los europeos en estos tiempos ¿y no será que la FOA nos vuelve la espalda por ese motivo, buscando petrodólares y removiendo en las economías asiáticas? Blanco y en botella.

Seguiremos fieles, aunque todo tiene un límite y la migración hacia otras categorías menos podridas ya se está produciendo, pero alguien debería cambiar este orden repugnante en el que nos tienen envueltos.

© Imágenes │ Reef, Quino, El País

domingo, 12 de septiembre de 2010

Ferrari 2 FIA 0

Don Pío definiría perfectamente a esta gente.

El caso de lo que ahora llaman los modernos el "Hochenheimgate" se ha convertido en un pulso declarado en tre la FIA y la escudería Ferrari, donde ambos protagonistas luchan, uno por mantener su tinglado como máximo responsable de las chapuzas habidas y por haber en el mundo del motor, y otro por hacerse más poderoso dentro de la F1 y ser imprescindible en dicho campeonato. Y ese es el papel que han jugado en la Scuderia en este peliagudo y repugnante asunto.

Tras la pantomima de reunión-vista o como lo quieran llamar estos burócratas de pacotilla, la decisión final de estos lumbreras fue el mantener la sanción de 100.000 dólares que los comisarios de Alemania impusieron al equipo Ferrari, sin ampliar esta sanción, es decir, que la FIA se bajó los pantalones y le puso una buena dosis de vaselina al enorme miembro viril de Ferrari. Perdón por la ordinariez, pero es la imagen que tengo en la cabeza, a Jean Todt siendo placenteramente sodomizado por un babeante Montezemolo, con todo el poderío de quien se sabe importante.

Ya hablé de este asunto en alguna entrada, pero volveré a recordar mi argumento básico. Ferrari incumplió una norma con un único objetivo, obtener un beneficio deportivo, que se traduce en el mejor posicionamiento de Fernando Alonso en la clasificación del mundial de pilotos. El Consejo Mundial de Motor no ha querido considerar ese beneficio obtenido y sobre el que ellos deberían haber castigado a la Scuderia, de alguna de las formas que se rumoreaban estos días, es decir, quitándole en todos los casos los puntos obtenidos en Alemania a Ferrari en el mundial de constructores, quitándole SIEMPRE la victoria a Fernando Alonso, que era el fin primordial de Ferrari, y quizá intercambiar las posiciones uno y dos entre los pilotos de la Scuderia.

No es hora de despejar balones diciendo que estas sanciones serían injustas porque las normas de equipo son utilizadas siempre por otros equipos, pues a quien se está juzgando es a Ferrari ¿Que se debería haber hecho esto con el “save fuel” de otros equipos? Sin duda, pero no son ellos los enjuiciados ahora.

Y para colmo, el director del tinglado parisino, Jean Todt, no asistió a la vista del día 8, encargándole su labor (a efectos de firma) a un notario. Probablemente tendría algunas cosas más importantes que hacer, más transcendentales que defender el juego limpio, la honorabilidad, la credibilidad y las reglas de juego de la que es su principal baza deportiva, la F1.

¿Quién manda aquí?
¿Y por qué no se sancionó a Ferrari? Ferrari ya venía tocada en su orgullo por episodios como el caso de Valencia (cuando Hamilton adelantó al Safety Car), y estaban ejerciendo de competidor directo de la F1, con la amenaza subyacente de la creación del otrora nombrado “campeonato paralelo” si la FIA le apretaba demasiado duro las clavijas a la Scuderia. Bien es cierto que esta amenaza se diluyó con el Acuerdo de la Concordia que se firmó este año, pero saltarse las normas solo supone en este deporte una multa. Ya saben, incumplimiento de contratos y una millonada a pagar al abuelo Ecclestone, pero por el camino, recursos, prórrogas y demás vericuetos legales que se encargarían a los picapleitos de la FOTA para retrasar lo máximo, años y años, el pago de la sanción a la FOM del tito Bernie. Todt sabía que sancionar duramente a Ferrari abriría de nuevo este frente y ha dejado claro en varias ocasiones que es un hombre de paz y de “renovación”. Adelante pues.

Éramos pocos y... ¿nos crecieron los enanos?
Y para repugnancia la que el presidente de la Real Federación Española de Automovilismo, Carlos Gracia, ha jugado en todo este tema desde que al delfín Fernando Alonso le empezaron a atacar desde la prensa británica. Éste es otro pájaro que se olvida de las muchas obligaciones que tiene en su cargo y que se pasea por decenas de medios de comunicación haciendo de máximo defensor de Fernando Alonso, como si no fuese mayor el de Asturias para hacer frente a sus problemas. Solicitó incluso que no fuese atacado el piloto ovetense por los medios de comunicación británicos (todavía hay alguno muerto de risa en el “Sun”). Y en este asunto del Hockenheimgate, Carlos Gracia nos ha tomado a todos por estúpidos y ha manifestado que Felipe Massa se enojó consigo mismo porque Alonso era más rápido que él, y que por eso le dejó pasar "A Massa se le dijo que era más lento que Alonso para motivarle. Enojado por el mensaje, Massa decidió ir más lento y esto llevó a las sospechas", manifestó el gerifalte.

El único que manifestó algo de sensatez fue el “enemigo”, el Team Pricipal de McLaren, Martin Withmarsh, que dijo a la BBC "No lo acabo de entender. Parece que hay suficientes evidencias, son culpables y por lo tanto deben recibir una penalización, o no son culpables y por lo tanto se les debe devolver la multa que recibieron; no parece lógico".

En fin, que la FIA, Ferrari y la Real Federación Española de Automovilismo han añadido otro episodio vergonzoso más a una categoría deportiva que se arrastra día tras día, y que ya más bajo no puede caer, víctima únicamente de la progresiva pérdida de su carácter deportivo, que se transforma en modelo económico, campo de cultivo de un sin fin de usureros.

Y es que ya pocos llegan a la F1 por afición.

"Sólo los tontos tienen muchas amistades. 
El mayor número de amigos marca el grado 
máximo en el dinamómetro de la estupidez"
Pío Baroja



jueves, 12 de agosto de 2010

La F1 es un vicio, y muy caro

Tener una afición costosa, significa apretarse el cinturón a veces más de lo debido, haciendo y cuadrando cuentas para poder llevar a cabo lo que a uno le gusta, renunciando a muchos momentos que pasar con familia y amigos, además de no poder acometer otras actividades, por ejemplo, con los hijos de uno ¿merece la pena ese esfuerzo?

Si nos fijamos en la F1 y en el usurero que maneja sus derechos, no hace falta ver datos demasiado concretos para aceptar que estamos en manos de un tipo que no se fija en el aficionado como fin principal de su negocio. Uno no se plantea muchas veces ir a presenciar una carrera en directo, porque entre entradas, vuelos, alojamiento y comida se le va la paga del mes, y sinceramente, hay cosas mucho más importantes que ver una carrera de coches. Por ejemplo, comer.

El otro día estaba viendo en casa una edición pasada de la Daytona500, todo un espectáculo y la carrera con más seguimiento en U.S.A. Por propia experiencia, sé que los americanos organizan cualquier cosa no para sacarte hasta la última moneda de tu bolsillo, sino renuncian a un margen de ganancias considerable con un único objetivo: que vuelvas en la siguiente edición. El sistema lo tienen pensado a medio-largo plazo, y la ganancia será al fin mayor. En la F1 te sacan hasta el tuétano de los huesos y no sueles volver, a no ser que te puedas permitir el atraco.

He buscado entradas para los próximos eventos de las cuatro mayores carreras de coches del mundo, la Daytona500, el GP de Mónaco de F1, las 24 horas de LeMans y las 500 Millas de Indianápolis. En todas he buscado un asiento en recta de meta, poco antes de la llega a ésta. Sólo figuran los precios por ver la carrera, sin entrenamientos ni clasificaciones.

Asistir a la próxima edición de la Daytona 500 no es especialmente caro, aunque ya saben, si vamos desde Europa, súmenle el billete de avión y el hotel, pero si son de Florida…:
http://www.ticketcity.com
De Palma Box E
175 Euros


Por contra, presenciar en recta de meta el GP de Mónaco de F1 nos dejará un agujero en el bolsillo bastante considerable:
http://www.f1gpt.com
X2 Grandstand

342 Euros

La 24 Horas de Le Mans me ha sorprendido, ya que esperaba unos precios más asequibles, pues es una categoría un poco en desuso… quizá sea ese su fuerte, que asisten incondicionales:
http://www.gptours.com
Tavano Grandstand
260 Euros


Por último, la llamada más grande carrera que se celebra anualmente en el mundo, la Indy500, o como la conocemos generalmente en europa, las 500 Millas de Indianápolis:
http://www.ticketcity.com
H Stand
90 Euros


Redondeando y comparando con la F1, que es, con mucho, donde los precios son más elevados, sacamos datos concretos. Por el precio de una entrada del GP de Mónaco de F1 de 2011:

- Podremos asistir dos veces a la Daytona500.
- Seremos espectadores en primera fila en las 24 Horas de Le Mans, y además, poniendo 8 euros más de nuestro bolsillo, tendremos nuestra entrada para las 500 Millas de Indianápolis.
- Veremos cuatro años la Indy500.

Confieso que cuando veo estas cosas me pongo de muy mal humor, y empiezo a considerar si la F1 es tan grande como nos dicen o, simplemente es una categoría que ha sabido mantenerse con la cabeza muy alta y, sobre todo, con el bombo que le da la FIA.

Las cifras hablan por sí solas, esta gente se está lucrando en demasía y nos están robando a mano armada a los aficionados, que, cierto es, nos dejamos robar con una dulce sonrisa.

Cada uno hace lo que le viene en gana con su dinero, eso es de justicia, pero no creo que la diferencia de espectáculo sea la más mínima. Adelante, señores de la F1, sigan aprovechándose de nuestras ilusiones.

jueves, 29 de julio de 2010

La F1 sin bandera a cuadros

"La naturaleza de los hombres soberbios y viles es mostrarse 
insolentes en la prosperidad y abyectos y humildes en la adversidad"
Nicolás Maquiavelo


Durante la pasada carrera de Hockenheim 2010, no tenía un espejo junto a mi televisión, pero de haberlo tenido, hubiese distinguido con toda claridad la cara de pendejo que se me estaba quedando, porque así es como nos está tratando a los aficionados la F1 en general, como imbéciles con carteras repletas de dólares.

En realidad, estoy a favor de las órdenes de equipo en la actual F1, con cuyo sistema de equipos no estoy en absoluto de acuerdo. Me explico. Las órdenes de equipo me parecen repulsivas, pero si se van a terminar haciendo de una forma u otra, lo mejor es que la FIA las legalice para no andarnos con falsedades y marañas. El que creo que es el sistema ideal es el que usan en las IndyCar Series, con constructores que surten de material a equipos de un solo coche, con alguna excepción como en Penske y Chip Ganassi. Pero el sistema de dos coches por equipo de la F1 que todos conocemos, tiene algo que no se puede evitar: el bien del equipo por encima del individual.

Así las cosas, considero estúpido que los equipos y los estamentos de la F1, a raíz de lo sucedido con Ferrari en Austria 2002, buscasen la desaparición de dichas órdenes de equipo por considerarlas indecorosas. Es muy fácil para equipos como Force India, Virgin o Toro Rosso, pedir que se eliminen dichas órdenes, pero cuando lo que está en juego es el concepto global, es decir, el campeonato del mundo, hay que racionalizar los recursos propios para acometer la empresa de la mejor forma y con la mayor solvencia posibles. Y eso, solo lo saben los grandes equipos y la FIA. Entonces ¿a qué jugaban cuando prohibieron las órdenes de equipo en la F1?

Solo era vergüenza torera, pues a todos se les debería caer la cara de vergüenza cuando dan una orden en la que el perjudicado es un miembro de tu equipo. Estamos hablando de carreras de coches, velocidad, el hombre contra la máquinas y contra el resto del mundo. Después de la prohibición, siguieron las órdenes encubiertas para beneficiar a uno de los dos pilotos miembros del equipo. Las órdenes de equipo siempre han existido y, de una u otra forma, continuarán en un futuro, nos guste o no... hasta que el sistema cambie.

Pero entonces surge la desazón en el interior de quien ve una carrera de F1, pues cuando es flagrante la orden de equipo, se pregunta cuál es el sentido de ver un espectáculo deportivo en el que se le cortan las alas a diversos pilotos, adulterando así el resultado final, resultando vencedor no el mejor, sino el que ha decidido un señor sentado en una silla, viendo la carrera, como uno mismo.

Vista la prohibición que existe, el GP de Alemania fue lamentable y, en cierto modo, grotesco, pues los señores de Ferrari no tuvieron el más mínimo pudor o habilidad para tratar de enmascarar el incumplimiento a sabiendas de un artículo de la normativa. Cuando oí la “sugerencia” a Massa no podía creérmelo, y Massa hizo lo que muchos habríamos hecho, hacerlo de una manera notoria, para que todo el mundo lo supiese. Muchos culpan a Massa por lo que hizo, pero pónganse en su pellejo por un segundo. El posterior “perdón” que le pidió su ingeniero fue el cúmulo del despropósito que se acababa de fraguar en la Scuderia, era la firma de aceptación de culpas en la propia sentencia de muerte, sentencia ésta a todas luces insuficiente, pues Ferrari buscaba y lograba la ventaja deportiva, y la sanción de los comisarios se debía haber enfocado a anular la ventaja deportiva conseguida, y no a una pusilánime sanción económica..

Y hay uno que es un especialista en salirse de rositas en todo fregado en el que se ve involucrado, y no es otro que Fernando Alonso, que ponía carita inocente cuando salió del vehículo y manifestaba después que no sabía nada del asunto. Cierto, y yo le creo. Y pienso que la repentina desaceleración de Massa le pudo hacer pensar que tenía algún problema, pero que no insulte a mi inteligencia, porque cuando miró por el retrovisor tres kilómetros más tarde y vio que Massa le seguía de cerca, supo con seguridad que a su compañero le habían parado desde el pitwall. Pero insisto, Alonso nada tiene que ver en el asunto.

Eso sí, a mí me daría vergüenza celebrar una victoria que le han quitado a mi propio compañero, de hecho, no tendría valor sentimental alguno. ¿Así queremos ganar? "Es una desgracia para todos los aficionados, que han venido hasta aquí para ver una carrera manipulada. Me da pena lo que ha visto la gente, porque no ha sido una carrera real" ¿recuerdan esas declaraciones en Valencia? Al final el tiempo pone a cada uno en su lugar. ¿Cómo decía Maquiavelo al principio de este texto?

También tengo un recuerdo especial para Massa, pues no sé muy bien de qué se sorprende e indigna. Él ha entrado en el juego, y es el que le da sombra a la cantimplora de Alonso, para eso está y para eso ha firmado. Es el segundo de a bordo y su labor es la que hizo en Alemania, y entiendo que debe ser muy duro tragarse el orgullo en plena carrera, pero él es el profesional segundón, y él mismo, Ferrari y Alonso, son los protagonistas de uno de los hechos más vergonzosos de los últimos tiempos en la F1.

Cansa, queridos lectores, hastía asistir a las carreras y, una tras otra, nos deja alguna bola de mierda, una polémica tras otra, con carreras que no terminan nunca con la bandera a cuadros, con protestas de unos y de otros, con denuncias, con incumplimientos de la normativa… ¿veremos una carrera como Dios manda esta temporada? Esta vez fue Ferrari, y cierto es que ya tienen algunos de los episodios más bochornosos de la historia de la F1, pero podría haber sido cualquiera el desestabilizador de la paz.

¿Y qué opinará Jean Todt? El francés tiene ante sí un asunto peliagudo, pues el fantasma de Austria 2002 le persigue todavía, y por ello, su autoridad moral en este asunto es dudosa, frágil. Cualquier decisión que tome la FIA en septiembre en este asunto, ya sea a favor o en contra, removerá la porquería de viejas acciones lamentables. Pero son otros tiempos y hay que sacar a la F1 de la ciénaga en la que la hemos metido, y opino que el pequeño galo es muy capaz de hacerlo, y tiene voluntad para ello. Suerte, pues la necesitará.

Señores de la F1, pregúntense si es justo que al aficionado se le roben buenos momentos de espectáculo y se le traicione cambiando al antojo de ustedes el resultado de las carreras. No debería olvidárseles que quien paga y quien les mantiene en sus sillones somos los aficionados. ¿Pero saben qué es lo mejor? Que independientemente de los forofismos, colores, preferencias y simpatías, los Hamilton, Domenicalli, Mateschitz, Alonso, Todt, Withmarsh, Ecclestone, Dennis, Schumacher, etc, a no mucho tardar desaparecerán de este deporte, y otros ocuparán su lugar, y alguno arreglará de una vez por todas la F1… y los aficionados seremos los mismos, pues nosotros permanecemos y ustedes, chusma desconsiderada y maquiavélica, son efímeros títeres en un mundo que nos pertenece a nosotros.

jueves, 1 de julio de 2010

F1 ¡Chiquito espectáculo!

Con la cabeza ya fría, y después del lamentable espectáculo ofrecido por muchos colegas bloggers e infinidad de comunicadores periodistas que están un escalón por encima de mí, me dedicaré a examinar sin demasiada profundidad, lo sucedido el domingo 27 de junio de 2010 en el Gran Premio de Europa.

Pero antes dedicaré unas breves líneas a la banda de apasionados hooligans con manía persecutoria a los que me refiero en mi primer párrafo. Bien saben todos los que regularmente me leen que no soy amigo de criticar a los que escriben, como yo, de F1, y ciertamente se pueden contar con pocos dedos de una mano las ocasiones en las que en una entrada he criticado a los colegas. Sin embargo, las opiniones que he escuchado desde la misma carrera me parecen paranoicas en gran medida, empezando por los comentaristas de la sexta (cadena de televisión española), que con evidente desconocimiento de los detalles de la normativa FIA, se lanzaron imprudentemente a la piscina, que más bien era un cenagoso charco, calificando los hechos de Valencia como vergonzosos y conspirativos, amenazando incluso con que si Hamilton se hacía finalmente con la victoria harían una sentada de protesta por lo intolerable del hecho. Obsceno y muy triste. Siguió Alonso con sus declaraciones de menosprecio y gravemente acusatorias, donde echaba a todo un país contra Charlie Whiting, acusándole a él y a sus colaboradores de manipular el resultado de la carrera ¿No recordará el señor Alonso que él mismo tiene el deshonor de ser el vencedor de la carrera más sucia y manipulada de la historia de la F1? Y después, miles y miles de líneas más propias de “indignadas fanáticas quinceañeras seguidoras de Jonas Brothers” que de personas medianamente analíticas, que se lo han tragado todo y se han metido en una guerra de medios contra sus homónimos de la Gran Bretaña, en actitud completamente infantil y carnavalesca. Está bien la pasión por algo, pero usemos un poco la cabeza y no dejemos que una visión completamente condicionada por determinados y discutibles hechos nos haga perder las formas.

Si, colegas, he sentido verdadera vergüenza por lo que he visto estos días que habéis escrito en los medios de comunicación varios que he examinado. Muchos me han decepcionado y hasta he quitado sus fotos de mi mesilla de noche, ya no por las opiniones arrojadas, que pueden ser las que les venga en gana, sino por su forma de ningunear el trabajo de los demás (jueces, equipos, pilotos, comisarios del circuito, etc), cegándose en sus propios anhelos y frustraciones, comparables a las rabietas manipuladoras de un niño de tres años.

Y yendo al meollo de la cuestión ¿qué pasó en Valencia? Simplemente que un señor llamado Hamilton adelantó in extremis al Safety Car, bordeando la legalidad vigente ¿traspasándola? quizá sí, pero para eso están los jueces de la carrera, para sancionarle si infringió la normativa, cosa que hicieron. Hamilton manifestó que dudó, porque adelantó a un coche gris (el médico) y a los pocos metros apareció otro. Ese momento fue el de la duda del inglés ¿y no era para dudar dicha coyuntura?

Según el artículo 40.7 del reglamento deportivo de la FIA, "cualquier coche que deje los pits puede ser adelantado por otro coche en la pista antes de que cruce la segunda línea de Safety Car", literalmente. Todos habremos leido la normativa FIA en estos días, y ciertamente es ambigua, pues tras ver los vídeos mil veces, cuando el Safety Car estaba encima de la línea (y busquen el significado exacto de la palabra cruzar, pues cruzar un río no es quedarse en medio a pescar, sino llegar a la otra orilla), Hamilton estaba rodando en paralelo con dicho vehículo, estando ambos sobre dicha línea, como pueden ver en la siguiente fotografía. Le sancionaron interpretando de una determinada forma la normativa, pero perfectamente se podría haber interpretado de otra y quedar sin sanción el inglés.

Antes de la línea sí, y después no ¿puede adelantarse en este preciso momento?

Examinando la normativa FIA, no veremos ningún apartado en el que se describa y regule el procedimiento concreto de entrada y salida de pista del Safety Car. Analizando el referido artículo 40.7, entiendo que los coches a que se refiere es a los propios competidores y no a los coches con "jerarquía", como es el Safety Car, pues dicho artículo está mostrando excepciones a la prohibición de adelantamiento bajo Safety Car y, más concretamente, cuando un coche hace su entrada en pits y abandona éstos después de ser atendido el vehículo; es apreciación mía, pero las leyes nunca son del todo claras y siempre son susceptibles de ser interpretadas. ¿Vacíos legales? los hay, y por eso están trabajando ya en modificar la norma del Safety Car ¿echamos entonces a los leones a Hamilton por haber caído en dicho vacío legal?

Pero claro, Alonso ya estaba llorando por la radio y exigiendo cabezas (aunque solo le quedó en la mano una mata de pelo del rival). Estábamos en Valencia y el asunto debería ser castigado ¿cómo? pues como lo dice la norma y Joan Villadelprat (que algo entiende), es decir, con un drive through (y recordemos que todas las sanciones pueden ser alteradas si así lo cree necesario el juez de jueces). Ciertamente, la decisión se tomó tarde, pero las muchas dudas sobre la legalidad de la maniobra quizá pudiesen hacer retrasar el veredicto cierto tiempo, es más, todavía surgen dudas sobre lo legal o no de la maniobra ¡pues imaginen en los primeros minutos! Fernando Alonso, Ferrari y el grupo de acérrimos de pataleta seguro que se hubiesen mostrado satisfechos si los jueces hubiesen detenido a Hamilton hasta que pasase Alonso, veinte segundos o veinte horas después, da igual. Un piloto (resulta que es el rival de la afición española, y por ello, de su ídolo) ha cometido, supuestamente, una ilegalidad, y ha sido castigado por ello, no hay más, pero ojo, que perfectamente se podría haber interpretado la norma de otra forma y hubiese quedado sin sanción.

Otro asunto es lo inconcreto de la norma sobre el Safety Car, que en apenas folio y medio dictamina diversos e insuficientes aspectos sobre su operativa. No está lo suficientemente desarrollado el tema y que se debe estudiar en profundidad, y es necesario que la FIA confeccione un reglamento deportivo, de quinientas páginas si es necesario, pero que sea preciso hasta en el más mínimo detalle, y por supuesto, sin cambiarlo cada dos carreras para no crear confusión ni el temido desconocimiento. No estamos hablando de tramposos y no podemos calificar a pilotos como delincuentes por el mero hecho de entrar en un agujero de la normativa. No es su culpa: exíjanle a Jean Todt lo que es su responsabilidad.

¿Y dónde está el verdadero problema? En la mediocre temporada que están haciendo en Ferrari, y más concretamente Fernando Alonso, que ha visto como su coche partía como favorito, y como problemas de fiabilidad en un principio y de falta e incapacidad de desarrollo más tarde, están dando al traste con el campeonato que todos, alonsistas y ferraristas, daban por hecho en su conjunción hombre-máquina idílica… o habría que decir utópica. Que no me venga ahora Fernando quejándose de manipulación y de que otros bordean el reglamento, porque todos lo hacen en mayor o menor medida, incluso Alonso y los equipos en los que ha estado... ¿recuerdan su conocimiento del espionaje a Ferrari, el beneficio obtenido del cuestionado mass dumper, o el ya citado de Singapur 2008? No escupas para arriba que te puede caer encima.

Ahora dice el asturiano, más calmado, que estaba caliente y que lo que dijo se malinterpretó. No, cariño, lo primero que debes hacer es pedir perdón de forma clara a los diferentes profesionales a los que has acusado de hacer mal su trabajo a sabiendas, porque si no pides perdón por ello, no hay arrepentimiento, y por supuesto te mantienes en tus trece y te reafirmas en lo que dijiste, que fue muy claro y sin lugar a esas diferentes interpretaciones... falsedad se llama eso en mi pueblo.

Leyendo en una importante web de información (o desinformación), un aficionado pedía que los de Ferrari usasen de una vez su peso específico para quedar mejor parados en estos lances. Lamentable ¿Es así como quieren ganar las carreras y campeonatos? La respuesta es sí. A muchos les sirve ganar de cualquier forma, y disimularán cualquier apaño a su favor como un mérito de Fernando Alonso o mirarán hacia Hamilton y dirán que eso ya pasaba y preguntarán ofendidos “¿por qué miráis ahora a Alonso?”. ¿Se imaginan que en la próxima carrera sucediese el incidente de Nürburgring 2007 con la grúa, pero esta vez a favor de Fernando Alonso y teniendo como resultado sanción contra el piloto de España? Todos dirían "¿ah sí, antes no y ahora sí?", sin querer entender que antes la legislación era insuficiente y ahora está desarrollada. Por esa impermeabilización sesgada de la que se valen esos acérrimos, Fernando Alonso siempre se saldrá de rositas con su gente y con su país, donde le apoyan de forma incondicional, así atropeyase mañana al Papa en un paso de peatones y lo matase, quedaría impune su acto. Es triste, pero es así. Lo más terrible y lo que no se pueden quitar muchos de la cabeza es la visión profética y lúgubre de un piloto más joven que Alonso opacando durante toda su carrera al piloto de Oviedo, algo que podría llegar a suceder... pregunténle a Claudio Chiapucci.


Desde la carrera de Valencia, he leido en muy pocos lugares una narración de lo sucedido de forma más analítica que pasional. Una de estas webs es la José Arce. Les recomiendo que se den un paseo por allí para despejar un poco las seseras de ciegos fanatismos que solo nos llevan a no disfrutar del espectáculo, aunque sea en un engendro tedioso como el circuito de Valencia.

Cierro esta entrada con un comentario que vi en no sé qué web, un comentario firmado por Suomijon, que da en el clavo en diversos aspectos en apenas cinco líneas.

Enviado por suomijon en 29/06/10 - 08:43
Para Alonso, Ferrari y todos los fanáticos de ambos que no aceptan que a día
de hoy Hamilton es el piloto que más y mejor maximiza sus posibilidades en las
carreras de F1. Lewis es un piloto genial que demuestra hasta el límite su talento
y cada vez me recuerda más al mítico Ayrton Senna. Solo el fanatismo exacerbado
fruto de la frustración de muchos provoca el menosprecio y el insulto hacia él.”

jueves, 24 de junio de 2010

El inventor de la pólvora

Todavía colea por los medios la preciosa carrera de Canadá 2010, y en mi mente. La cantidad de opciones, variables, estrategias, cambios de posición e incertidumbre, fueron debidas al "acierto" de Bridgestone a la hora de escoger los compuestos que proporcionarían a los equipos en la carrera del Guilles Villeneuve. Cuando terminó la carrera, los más contentos en el país de la mapple leaf eran los responsables de Bridgestone, que sacaban pecho y se atribuían buena parte del espectáculo vivido en Montreal, que fue multiplicado debido a la elección por parte de éstos de unos neumáticos de seco de rápida degradación, aunmentando con ello las paradas en boxes y creando indeterminación hasta el último instante de la carrera.

Como desconfiado que soy, no me lo termino de creer, y menos que los nipones hayan acertado en la elección de esos compuestos, es más, creo que tuvieron un error mayúsculo a la hora de elegir los compuestos a proporcionar, teniendo en cuenta una durabilidad determinada, que se vio superada de forma alarmante en el asfalto canadiense. En los últimos años ¿cuándo hemos visto semejante degradación en unos neumáticos y que afectan por igual a todos los pilotos? Hablo de memoria, pero creo que nunca. Erraron los cálculos y el espectáculo se benefició.

Y viendo el precioso y espectacular resultado de su error en la pista, el buen nipón, ahora dice que apretarán las clavijas a equipos y pilotos, y proporcionarán compuestos de más rápida degradación para aumentar estrategias y, en definitiva, el divertimento en el circuito. Ni más ni menos que el director de desarrollo del departamento de competición de Bridgestone, Hirohide Hamashima, ha apostado sin contemplaciones por el compuesto superblando “Siempre que la elección del superblando sea segura y que no haya riesgo de que se ampollen, utilizaremos los neumáticos superblandos”, dijo el bueno de Hirohide.

Siento desilusionar a los enorgullecidos japoneses de Bridgestone, pero espero que no piensen que de esta forma han inventado la forma de hacer las carreras más espectaculares, pues el concepto es exactamente igual que el que imperaba en la difunta ChampCar, y que por cierto, desarrollaron técnicos de Bridgestone. Fue allá por septiembre de 2006, cuando responsables de la marca japonesa propusieron a la FIA la adopción para la F1 del sistema de la ChampCar, donde se debían usar dos compuestos diferentes de neumáticos en cada carrera, obligatoriamente. Se hizo, claro está, pero la peculiaridad del sistema americano necesitaba de un tipo de neumáticos menos duraderos que en Europa, ya que las carreras en la ChamCar se neutralizaban varias veces tras el Safety Car cada vez que un accidente o avería interrumpía el libre tránsito por la pista (aunque solo fuese ligeramente). Por ello, cuando el Safety Car salía a pista, la mayoría de los pilotos aprovechaban para entrar a cambiar gomas, y eran necesarios más juegos de neumáticos porque el número de paradas en pits era mayor que en las carreras de F1, por lo que en Bridgestone no tenían que exprimir al máximo la durabilidad del neumático.

Y eso, ni más ni menos, es lo que sucedió con los neumáticos en Canadá 2010 (exceptuando la salida del Safety Car), es decir, una durabilidad que ponía en peligro no a pilotos o máquinas, sino al concepto establecido por la FIA y Bridgestone. Así que ahora, cuando los japoneses miran al frente y tratan de inventar un concepto novedoso en la F1, solo deberían mirar a su propio pasado para sacar conclusiones y enseñanzas sobre sus propios datos de la ChampCar.

Gran degradación y apertura del abanico de estrategias: éxito asegurado.

Optar por compuestos más blandos es algo que mejorará el espectáculo en los circuitos, pero el movimiento en este sentido de Bridgestone es algo tardío, dada su desaparición del campeonato a final de la presente campaña. Imagino que lo hacen puramente por profesionalidad, ya que lo más fácil sería esperar en el orden establecido unos pocos meses, y desaparecer sin complicaciones, pero esa visión latina de las cosas, dista mucho de ser la que pueda ofrecernos la mente japonesa.

Pero surge un problema en lo concerniente al futuro en este sentido, y es que quizá el león herido esté obligando a seguir un camino determinado a Pirelli, el nuevo suministrador de neumáticos de la F1 a partir de 2011. No debe ser demasiado complicado desarrollar neumáticos un poco más blandos, pero en Pirelli ya sabían lo que tenían que hacer, y este movimiento de Bridgestone, y su posible aceptación por algunas de las partes implicadas, podría sentar mal en la casa de Milán, pues sería forzarles a enfocar su trabajo de una forma que no era la que habían estudiado, es decir, deberían modificar sus políticas conceptuales para ofrecer neumáticos de baja durabilidad a la F1... y quizá los estándares de Pirelli sugieran todo lo contrario ¿qué opinarán de esto lo italianos?

jueves, 7 de enero de 2010

La cafetera humeante


Scottsdale, Arizona.- Vienen a mi cabeza aquellos días en que la vida perseguía malhumorada cada acto valiente o pusilánime que aquél buen samaritano hacía. Tenía a su favor ese pensamiento veraz que solo dan los años de enclaustramiento, pues vivía perdido en ensoñaciones, física y mentalmente. Su morada, perdida en las montañas, carente de luz y agua corriente, le obligaba a trabajar el físico para suplir las carencias que esto producía…

Toma tres palabras al azar y comienza a darles forma, únelas, por disparatadas que sean, y si lo haces de forma acertada, el resultado será una canción, una bonita canción que algunos llamarán poesía y otros gilipollez, boludez o pendajada, según quien lo lea.

En las últimas semanas, y tras el paso operativo de Alonso a Ferrari, he visto muchas, muchísimas opiniones de bloggers, periodistas o de gente que simplemente se deja oir, sobre el Presidente de la FIA, Jean Todt, y su posible trato de favor ¿trato de favor a quién?

Unos dicen que el pasado ferrarista de Todt saldrá a escena, utilizando su poder para ayudar a la Scuderia si las cosas les fuesen mal con Alonso y Massa. Otros opinan que la salida un poco por la puerta de atrás de Todt en Ferrari podría surtir justamente el efecto contrario, y tachan a Todt de resentido, con una oportunidad perfecta para vengarse de Montezemolo, quien le hizo salir de Ferrari por considerar que el binomio Schumacher-Todt estaba poniendo en jaque su supremacía más absoluta. Por ello, en el Gran Premio de Italia de 2006 en que Schumacher iba a comunicar a la prensa su retirada a final de temporada, Montezemolo se adelantó y comunicó a la prensa la retirada del Kaiser pocos minutos antes de que éste lo hiciese. El rencor y malestar en Maranello era palpable antes incluso de este affaire, pero después de él, la tirantez entre Todt y Montezemolo era más que evidente, viéndose en el horizonte cercano el abandono de Todt de la casa de Maranello.

Y otros manifiestan que Jean Todt está demasiado apegado a Michael Schumacher, al que considera como un hijo, y usará su puesto para hacer volver a lo más alto del cajón a Schumcher, acompañado de su compañero de fatigas Ross Brawn. Ríos de tinta han corrido en este sentido y no son pocos los que tienen la certidumbre de un apaño ya estudiado para que Brawn pueda sacarse de la manga otro “difusor mágico” que haga inalcanzable en la pista al Kaiser, que alcanzaría una ventaja enorme en la primera parte del campeonato, mientras que los demás equipos tratarían de salvar las dificultades técnicas de una adaptación en sus monoplazas.

Y digo yo ¿y no será que las huestes de Alonso comienzan a justificar el posible fracaso del asturiano en Ferrari? ¿Por qué esta manía de buscar culpables sobre una situación que todavía no se ha producido? Y si Alonso gana ¿le pedirán todos una disculpa pública a Jean Todt por haber acusado de partidista al Presidente de la FIA?

Se dice desde TheF1.com que Alonso ha pedido a Todt que no haya tratos de favor y que la limpieza sea la nota dominante en la F1. No sé si será cierto o no, pero de serlo, me parece una temeridad del asturiano poner en tela de juicio la imparcialidad del mandamás de la FIA. Esto le correspondería a su jefe, Montezemolo, que sin duda sería el más apropiado para pedir explicaciones a Todt. Espero que no sean ciertas esas declaraciones.

Lo que queda claro es que Alonso y sus acérrimos ya tienen su excusa perfecta para justificar una mala temporada de rojo. ¡Válgame Dios, y todavía ni se ha vestido de ferrarista!


Yo romperé una lanza a favor de la persona de Jean Todt y de su imparcialidad. Los que seguimos la F1 creemos que la categoría es el ombligo del mundo automovilístico en general, y pensamos que la FIA es un ente que su razón de ser fundamental es llevar a buen puerto la F1. Sin duda, la F1 es la categoría automovilística que más alegrías, dinero y sinsabores da a la FIA, pero esta organización es un monstruo que gestiona multitud de competiciones automovilísticas a través de su cámara deportiva y, a través de una cámara extradeportiva, gestiona todo lo relativo y concerniente a las asociaciones del automóvil de los países miembros de la organización. Todo un mundo de funciones y asuntos varios que hacen que Jean Todt se tenga que preocupar por otras cosas que no son la F1.

Todt sabe mejor que nadie que la F1 desgasta, y siendo consciente de ello y de sus muchos quehaceres como Presidente de la FIA, ya afirmó al poco de ser elegido que no tenía la menor intención de llevar personalmente los asuntos de la F1 y que delegaría esas funciones en subordinados.

Por todo ello creo que Todt no tiene la menor intención de meterse en fregados con la F1 ni con otra categoría que le haría desgastarse en el cargo. Es muy inteligente, y daría un ojo a que su cerebro desea que Alonso salga triunfante de 2010, y su corazón pide a gritos ver a Schumacher otra vez como campeón, y en ambas vicisitudes, creo que tendrá muy claro que no debe entrar al trapo y debe ser muy, muy cauteloso.

Démosle al hombre un voto de confianza y, si mañana vuelve por sus fueros de Austria 2002, pues entonces le pediremos explicaciones, y seremos libres de tirarnos a su yugular, pero un poco de sentido común y no vendamos al pececillo antes de pescarlo.

Ayer fue día de Reyes, ¡y no habrá perfumes en el mundo! Pues sí, me han regalado un “Eau de Toilette Ferrari”, la de la foto. Manda huevos ¡que me pase esto a mí! Y hasta huele bien...

martes, 5 de enero de 2010

¡Enhorabuena Flavio!




Scottsdale, Arizona.- Llevaba esperando la noticia desde que quedó visto para sentencia hace ya muchos días. Sabía, anhelaba que Briatore conseguiría limpiar su nombre. Contrató al mejor abogado y ejerció una defensa brillantemente sólida. Los tejemanejes de Moxxley quedarían al descubierto seguro.

Y así ha sido, y hoy el Tribunal de Gran Instancia de París ha dado la razón a Flavio Briatore y ha echado un jarro de agua fría sobre la FIA, que tendrá ahora que desdecir lo efectuado injusta y arbitrariamente por la antigua directiva.

Dicho tribunal ha sentenciado que la FIA no es competente en absoluto para dictar una sentencia como la que dictó Mosley en su día, por lo que el máximo órgano del automovilismo mundial tendrá que notificar a todos sus miembros la revocación de su sanción, además de enviar a los medios de comunicación dicha comunicación.

En lo monetario, Flavio se tendrá que conformar con 15000 euros de indemnización, frente al millón que pedía, y Symonds, que también ha ganado la apelación, recibirá 5000 euros. Ambos, Briatore y Symonds están libres ahora para volver en el momento que lo deseen y puedan a la F1.

Flavio estaba exultante, y en su comunicado a la prensa se alegró por recuperar la dignidad robada "Tengo que expresar mi inmensa alegría tras la decisión del Tribunal de Gran Instancia de París. La decisión comunicada hoy me devuelve a la vez la dignidad y la libertad, que arbitrariamente me habían querido quitar".

En cuanto a su regreso dijo no tener prisa y se apresuró a agradecer a todos los fieles que le han apoyado "Hay tiempo. Deseo sobre todo dar las gracias a las personas que me han sido fieles durante los momentos difíciles y que me han transmitido su confianza y amistad".

Ahora queda lo difícil, recuperar sobre el terreno esa dignidad y poder regresar con la cabeza bien alta al paddock... y me da a mi que en no mucho tiempo lo conseguirá.


Vía │FIA, Motor21

lunes, 14 de diciembre de 2009

Mosley compara a Briatore con Sadam Hussein



La Palma.- La resolución del caso Briatore será en apenas unos días, el 5 de enero, cuando los tribunales franceses dictaminen la razón a tito Flavio o, por el contrario, reafirmen lo dispuesto por la entonces manipulada FIA.

Lo cierto es que Flavio Briatore ha planteado una defensa legal muy bien argumentada en todos sus puntos, uno de los cuales trata del especial ensañamiento del ex-Presidente de la FIA contra su persona. Flavio acusó a Mosley de hacer efectiva una vendetta personal, sacándole de la F1 a puntapiés rastreros.

Como tantas veces, Mosley, viéndose cercado, ha tirado por la calle de enmedio y comienza a actuar de forma poco solvente y buscando argumentos descalificativos e insultantes hacia la persona de Flavio Briatore. Como el italiano se negó a asistir a su premeditado linchamiento, Mosley le critica ahora por ello "Lo que está diciendo es que no se le dio un juicio justo, pero se negó a aparecer y se negó a apelar".

Los hechos de Singapur 08 fueron un acto tramposo de escándalo, y lo que busca ahora Briatore es distraer la atención de todos. El hecho es que él sabía perfectamente que era culpable”, añadió Max, de 69 años, actualmente jubilado forzosamente por su mala gestión del negocio llamado FIA.


Y en el colmo de la insensatez y el rencor, Mosley comparó a Flavio Briatore con el difunto Saddam Hussein y sus maléficos hechos “Lo que me recordó a Saddam Hussein diciéndole al mundo que los estadounidenses se batían en retirada cuando casi podía ver a sus tanques por encima del hombro".

Como le dijo el Rey de España a Hugo Chávez “¡por qué no te callas!”. ¿Y no será que ve Mosley que la defensa de Briatore va a ganar el caso, y trata de influir de manera barriobajera para sumar un pequeño grano de polvo contra Flavio?


Vía │ Sunday Telegraph