El secarral

Autoracing árido, irreverente, políticamente incorrecto, espinoso... y sincero

Mostrando entradas con la etiqueta Nick Heidfeld. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nick Heidfeld. Mostrar todas las entradas

martes, 20 de septiembre de 2011

Ay, Nicolasito ¡qué bonito pelo tienes!

La ficción y la realidad son realidades enfrentadas en lo relacionado con el far west. Mucha gente critica al subgénero del spaghetti-western por la poca importancia de las mujeres, el excesivo misticismo, la fotografía en la que la ausencia de paisajes reales americanos era un lastre, y un largo etcétera. Yo siempre defendía ese género por varias razones, como es su acertada música, y más concretamente por introducir en las películas un elemento que no existía en los westerns tradicionales y sí había en cantidad en el far west real: la mugre.

Diferencia. Otro diferenciador era la calidad del malo, y en el western, en muchas ocasiones era más brillante que el sheriff, es decir, hacía mejor su trabajo que el bueno del servidor de la ley, al que siempre había que abofetear a modo de revulsivo. Ejemplo de grandísimo sheriff de la realidad lo podemos encontrar en Wild Bill Hickok, que era un verdadero hueso duro al que no le importaba demasiado pasar al otro lado de las leyes para hacer cumplirlas.

Que me desvío. Viene todo esto porque mi mente me llama a resaltar lo malo, lo nefasto que puede ser el bueno de la película, un tal Nick Heidfeld, que ahora se apresura a declarar que hay asientos libres para la parrilla de F1 de 2012 y que él quiere uno. La desfachatez de este individuo no tiene límites, y tras el desastre de Sauber el año pasado y la espantosa temporada que ha hecho con el Renault (no olvidemos que es un coche más que decente), ahora dice que “lo que he hecho en el pasado y hasta hoy ha sido positivo y me aporta una buena reputación”.

La poquita vergüenza que tiene este hombre al decir eso me asombra, pues es un tipo que jamás ha aportado nada a ningún equipo en el que estuvo, vendiendo una mediocridad gigantesca, disfrazada de saber hacer, prudencia y facilidad para el desarrollo de los monoplazas. En sus once años de correrías ha demostrado su valía como piloto, pero haciendo suyos los sobrenombres “segundón” y “del montón”. Sí, eso es lo que Heidfeld ha aportado a la F1, y si examinamos por encima su carrera (que si lo hacemos en profundidad, los bostezos nos recomendarán ir a dormir), veremos que es un sembrado de mediocridades, con tres temporadas decentes en una escudería (BMW) con más posibilidades de destacar de lo que mostró el piloto alemán, y con un solo año realmente meritorio, el de 2001, con Sauber, en la que quedó en octava posición en el campeonato del mundo, superando incluso a su compañero de equipo, el siempre sobrevalorado Kimi Raikkonen, y en la que consiguió una tercera posición, una cuarta y varias sextas. Muy digno papel, pero el bueno de Heidfeld se echó a dormir ¿o es que nunca estuvo despierto?

Me llama la atención lo bien que se ha sabido ofrecer el alemán, que ha debido tener un muy buen representante en la persona de Werner Heinz, que consciente de las limitaciones de su representado, ha sabido vender estas taras como virtudes apetecibles para las escuderías que buscaban un segundo piloto que nunca inquietase al primer piloto. En la única ocasión en que el alemán ha ido a algún sitio de protagonista de la película, de sheriff, ha sido este año 2011, en Renault, y ya hemos visto como han salido a relucir todas sus limitaciones, viéndose superado por su compañero de equipo en más ocasiones de las que él hubiese deseado.

Ahora está en pleno flirteo con el DTM alemán… y yo que recuerdo esos tiempos en los que haber llegado a ser piloto de F1 era algo que tenía tal mérito que por sí solo era un pasaporte a la gloria de cualquier piloto en cualquier categoría, pues se declaraba con ello que la valía profesional era demostrada. Pues ya llevamos muchos, demasiados años en los que afirmar que se ha sido piloto de F1 es solamente un elemento de glamour y malcriamiento, siendo un boomerang para el piloto, ya que el que te sienta en un coche espera ver algo más que a un señor que da vueltas a un circuito sin romper el coche.

Que se lo queden en el DTM y que les aproveche. Le deseo suerte y que no vuelva nunca a la F1, categoría a la que nunca entregó nada que quedase en el recuerdo de los aficionados. O le dan un misil en el DTM o apuesto a que no dura mucho en la exigente categoría alemana.

El cojo siempre estará cojo, aunque le pongas la mejor prótesis del mercado.

martes, 21 de junio de 2011

De profesión, piloto de pruebas

Cuando veo por televisión a los actuales pilotos de pruebas, siento un amargor recorriéndome, un recuerdo comparativo, visualizando a los sufrido buscadores de oro del viejo oeste, poseídos por la llamada “fiebre del oro”. Eran la gente más humilde y trabajadora que se podía echar uno a la cara en aquellos tiempos, pero también abundaban aventureros y ladrones, que se aprovechaban de la bonanza de los honrados que habían encontrado un filón, robándoles el oro, apropiándose de las tierras, o simplemente asesinando al buscador de pepitas, que no dejaba de ser un desgraciado a merced del capricho de la naturaleza y de los designios oscuros de los elementos, véase delincuentes y compradores de oro.

Pero actualicémonos unos ciento veinte años y fijémonos en los pilotos de pruebas de la F1. Hace muy pocos años, estos pilotos eran sobre los que caía la responsabilidad del desarrollo en la pista, de las pruebas que se hacían a los bólidos en los circuitos, pasando además a ser pilotos titulares en el caso de que el Montoya de turno se lesionase jugando al tenis. Había grandes especialistas en el asunto, como Pedro de la Rosa o Alex Wurz, pilotos que nunca demostraron gran desempeño en las carreras pero que eran incansables trabajadores, capaces de permanecer horas y horas subidos en el monoplaza, dedicados a una labor la mayoría de las veces ingrata.

Pero en la actualidad las pruebas están prohibidas. Entonces ¿para qué sirve un piloto de pruebas, aparte de para subirse en un simulador tipo play station y viajar con el equipo a las carreras, o sea, para ver mundo? La respuesta es que la pregunta es errónea, pues no hay que plantearse “para qué sirve”, sino “cuánto sirve”. Sí, equipos como Lotus Renault presentaron a principio de la temporada 2011 a sus pilotos probadores, Bruno Senna, Romain Grossjean, Luiz Razia, Davide Valsecchi y Ricardo Teixeira ¿no les parece curioso que tuviesen cinco pilotos probadores y que las pruebas estén prohibidas? Patrocinios se llama. Los pilotos probadores aportan dinero al equipo, a través de sus patrocinadores, generando un posible interés de las televisiones de sus países de origen, y finalmente, organizan unos bolos en los que dichos pilotos se pasean con sus monoplazas en sus respectivas tierras, que se pagan (y muy bien) a los propietarios del equipo.

Generalmente, los pilotos de pruebas solían ser los terceros pilotos de la escuadra, pero en la época actual eso no se aplica demasiado, porque esos pilotos son unas billeteras andantes que no son considerados por los patrones como buenos pilotos, y llegado el día en que se lesiona un piloto oficial, se dedican a buscar en el mercado de viejas glorias a algún piloto que peine canas y que garantice que no va a romper el coche en cada carrera. A Lotus Renault le sucedió a principio de temporada, cuando Robert Kubica se estrelló en un rallie y desecharon a Senna y a los demás para hacerse con los servicios de Nick Heidfeld.

Estos días ha sucedido lo mismo en la escudería Sauber, donde tras el accidente en Mónaco de Checo Pérez, el patrón, Peter Sauber, volvió la espalda al que era tercer piloto y piloto de pruebas, el mexicano Esteban Gutiérrez, para poner al volante de su segundo coche al español Pedro de la Rosa en Canadá. Recientemente, también han confirmado que de la Rosa será el sustituto de Pérez en Valencia si éste no logra recuperarse del accidente de Mónaco. Este caso es especialmente delicado para Sauber, porque le ha dado un guantazo a Carlos Slim, el que pone el dinero en la escudería, procedente de México. Vemos ahora a un vehículo adornado con publicidades mexicanas tales como “Visit México”, “Tequila José Cuervo” y “Telmex”, con un piloto del país azteca (Esteban Gutiérrez) que debería estar sentado en el monoplaza y que está en casita twitteando. ¿Les queda alguna duda de para qué está el piloto de pruebas en un equipo?

Lo que me llama la atención del caso Sauber es el poco ruido que ha hecho el propio Esteban Gutiérrez y el mismo Carlos Slim Domit, que viendo el interés por la F1 en su país diezmado a causa de la decisión de Peter Sauber, no ha impuesto a su piloto, al estilo Emilio Botín. Parece como si Slim le hubiese dicho a su pupilo “tranquilo, Esteban, que el año que viene compro el equipo y tendrás tu hueco, porque al japonés nos lo quitan de las manos, y Peter Sauber será mi empleado y hará lo que yo diga. Paciencia”.

Al final, de forma inmisericorde, el tiempo nos pone a cada uno en nuestro lugar, pero no deja de ser triste que la juventud del automovilismo, el futuro, sea tratada con esta total falta de consideración y respeto, más propia para mercancías o animales de granja que para personas.

jueves, 28 de enero de 2010

Mucho Pedro y muchas nueces


Scottsdale, Arizona.- A veces sucede que en la interminable monotonía de la rutina diaria, con sus largas mañanas dedicadas al quehacer repetitivo, semanas enteras repletas del sinsentido aburrimiento, meses en los que no aporta el orden establecido ni una pizca a la inventiva, años, en los que no ocurre ningún sobresalto diferente a una riña entre vecinos o un nuevo compañero de trabajo.

Pero la F1 es diferente, después de los dos años de triunfos alonsistas, la cuesta arriba ha estado plagada de sinsabores abrasivos, cuajando en el personal la desesperación, el repudio y la sensación de que todo está en el repelente camino de la perdición. El colofón fue el año 2009, donde se produjeron tal cantidad de hechos dudosos y veladamente malintencionados, como el uso del KERS, el affaire de los dobles difusores, el abandono de los equipos BMW y Toyota, el crashgate 08 y su lamentable resolución… en definitiva, mucha incertidumbre en todo lo referente al futuro del Gran Circo.

Pero para 2010 todo empezó a cambiar. Lo primero fue la apertura (también irregular, que se lo digan a Villadelprat) a los nuevos equipos motorizados por Cosworth. Siguió la desaparición de BrawnGP para convertirse en la rememoración de las flechas plateadas de Mercedes Benz. La ilusión en tierras españolas la creó el monótono paso anual de Fernando alonso a Ferrari, por fin concretado para la temporada 2010. Y por último, el controvertido regreso del heptacampeón Michael Schumacher con MercedesGP. Muchas novedades que nos han hecho abrir los ojos, esperando por fin que la F1 sea la categoría reina que todos presumen, enfrascados generalmente en su visión europea del asunto.

Viendo el panorama parapetado detrás de mis gafas, cada día más inservibles, y añorando la época en que Prost luchaba a brazo partido con Piquet, Senna o Mansell, me fijé especialemte en el tinglado que está montando un suizo, Peter Sauber, en la localidad de Hinwill. Tres Pedros.


Y es que Peter Sauber siempre se ha caracterizado por la seriedad y el trabajo bien hecho, aunque el eterno adorno ostentado que le ha perseguido allá donde fuese es la mediocridad. Este Pedro, desde que hizo su entrada en la F1 allá por 1993, casi siempre estuvo a la sombra y a expensas de la escudería Ferrari, dependiendo en muchas ocasiones del material de la Scuderia. Nunca tuvo buenos resultados, nunca ganó una carrera, pero siempre estuvo ahí, en la zona media de la parrilla, mostrando siempre la corrección en su trabajo y en el de sus subordinados.

El suizo siempre se ha caracterizado por su buen ojo para elegir a los pilotos de su equipo, siendo el plantel que ha pasado por la escudería suiza de verdadera envidia para la mayoría de escuderías, pues entre otros han pilotado para Pedro Sauber, Heinz Harald Frentzen, Jonhny Herbert, Jean Alesi, Mika Salo, Kimi Raikkonen, Felipe Massa, Giancarlo Fisichella, Jacques Villeneuve, Sebastien Vettel (probador), Nick Heidfeld o Robert Kubica.

De cara a la temporada 2010 el bueno de Sauber tendrá su tunel de viento, el considerado por muchos como el mejor de la F1, y el motor y la transmisión serán los mismos que lleven en Ferrari, capados, eso seguro, pero similares… ¿recuerdan lo que hizo Vettel en Monza en la temporada 2008 con un Toro Rosso de motor Ferrari? Los datos del equipo van transcendiendo poco a poco y, aparte del puesto de Team Principal, que ocupará el propio Pedro Sauber, se ha conocido en los últimos días que el director de marketing será su hijo, Alex Sauber, ya ducho en esta lides. Por otro lado e inovando como siempre, Sauber acaba de confirmar a la cabeza de la dirección deportiva del equipo a la única mujer que ocupa por el momento dicho puesto en la F1, la austriaca Monisha Kaltenborn, abogada de 38 años que se ocupaba de sacar adelante los asuntos legales del suizo. Willy Rampf seguirá siendo el encargado del diseño del monoplaza y director técnico del equipo, hombre de BMW de toda la vida y ligado desde 1993 a Sauber y BMW. Urs Jampen será el que maneje las finanzas del equipo y Jürg Flach el director de operaciones.


En lo tocante a los pilotos, no era de esperar que un tipo con su buen ojo contratase la morralla adinerada con la que otros se empeñan en contar. Su primera elección fue el deslumbrante japonés Kamui Kobayashi, que fue contratado el 17 de diciembre, pocos días después de confirmar la FIA a Sauber F1 como equipo para 2010. Esta contratación expresa perfectamente el celo y el trabajo bien hecho de Sauber, pues a nadie pasó desapercibido el extraordinario desempeño en pista de piloto nipón, que estaba a punto de ser fichado por LotusF1, pero que fue astutamente convencido por Sauber para aguardar la aprobación de la FIA y fichar luego por ellos, involucrando a Pedro Kobayashi (no se enfaden si le llamo Pedro) en un proyecto ilusionante, y convenciéndole de la idoneidad de Sauber F1 por encima de las demás mediocres opciones. Jugada maestra sin duda la de Sauber, que se hizo con el diamante en bruto más codiciado por muchos en la F1.

Y quedaba el segundo asiento por cubrir, y ante la juventud e inexperiencia de Pedro Kobayashi, el suizo tenía muy claro que la experiencia de un piloto veterano sería la pieza clave para contrarrestar la bisoñez de la que es su apuesta a futuro principal, el piloto japonés. Rápidamente surgieron las novias para ese asiento. El primero en expresar interés fue Ferrari, tratando de colar con calzador a Giancarlo Fisichella.

La Scuderia tenía una deuda pendiente con el italiano, pues en 2009, cuando el Force India luchaba por ganar carreras, el italiano aceptó recalar en la utopía Ferrari y renunciar a los posible buenos resultados que podría obtener de seguir subido en un coche que tenía muy a la mano. Además, la ausencia de pruebas en temporada y contar en Ferrari nada menos que con tres pilotos probadores, hizo a los de Maranello (recordemos que proveedores de motor y transmisiones a Sauber) tratar de forzar a Sauber a aceptar al experimentado Fisichella en el equipo de Hinwill.

Otra opción más difusa fue Nick Heidfeld, que tras la desarticulación de BMW fue el principal damnificado, pues sus opciones en los grandes equipos se iban diluyendo poco a poco. El interés que tuvo MercedesGP en fichar al alemán, antes del fichaje de Schumacher por la escudería germana, hizo a Heidfeld tener que contentarse con el puesto de piloto probador. Norbert Haug era consciente de que Heidfeld se había quedado con el culo al aire y trató de convencer a Sauber para que ocupase el puesto de segundo piloto en Sauber F1, seguramente ofertando al suizo un amplio paquete tecnológico a bajo precio.

Las presiones para Pedro Sauber eran grandes, pero tenía un favorito que no tenía patrones, Pedro de la Rosa, piloto que estaba excelentemente considerado por sus jefes y que tenía el ok para marcharse de McLaren debido a su excelente trabajo en el desarrollo de los monoplazas de Woking, aunque Martin Withmars prefería retenerlo en McLaren.



Ninguno de los tres pilotos tenían patrocinios importantes, y la valía y experiencia sería más o menos similar, salvando las distancias. Sauber necesitaba dinero. La aparición en la escena de la chocolatera suiza Nestlé hizo a Pedro Sauber centrarse y estudiar la posibilidad de fichar a su tocayo, de la Rosa, dejando por ello en la estacada a Ferrari y MercedesGP. La falta de concreción del acuerdo con la chocolatera hacía al piloto español, de 38 primaveras, perder día a día sus esperanzas de agarrarse a su último tren en la F1.

El 20 de enero se hacía oficial que de la Rosa era el elegido por Sauber para subierse al segundo monoplaza, y solo un día después, en los medios se confirmó que el piloto catalán tendría como patrocinador al mismísimo Banco de Santander. Un día, ese fue el margen, pero no me cabe ninguna duda de que el Banco de Santander comunicó a Sauber el futuro patrocinio de dela Rosa, aconsejando el fichaje de Pedro por Sauber y asegurando la inyección económica desde España, aunque eso si, el banco se apresuró a negar que fuesen a aportar dinero a la escudería suiza… ¡y voy yo, y me lo creo! Si hubiese sido diferente, es decir, comunicar el apoyo del Santander y, seguidamente, la confirmación de Sauber del fichaje del piloto español, todo hubiese olido demasiado mal, quedando en entredicho la valía del piloto español, subordinada a su aportación monetaria.


En definitiva, la operación se hizo muy inteligentemente por parte de los tres implicados y creo sinceramente que la opción de Pedro Martínez de la Rosa es deportivamente la mejor que pudo elegir Pedro Sauber. El 19 de enero en la noche, Sauber telefoneó personalmente a de la Rosa para comunicarle que era el elegido. La profesionalidad del piloto español fue fulminante, y a la mañana siguiente, de la Rosa estaba en Hinwill examinando al detalle el proyecto Sauber, conociendo a los ingenieros y al resto de miembros del equipo y, como no, firmando el contrato.

Sí señor, se han juntado muchos profesionales en un proyecto sólido y muy bien estructurado. Falta por conocer al resto del personal técnico y la brillantez de éstos para dimensionar la capacidad y las metas reales de esta escudería, pero pinta muy bien.

Los seguiré especialmente este año, pero nada me extrañaría que estuviesen en los puntos en cada carrera, e incluso algo más.

Qué bonito poder ilusionarse casi a los 40 con algo tan simple como un proyecto deportivo al que soy ajeno completamente y del que estoy a miles de kilómetros de distancia, pero los seres humanos necesitamos de esa ilusión para sentir que estamos vivos… y a mí estos tres Pedros me ilusionan.

¡Suerte en 2010, Sauber!

En el año 8510
Dios sacudirá su cabeza poderosa
O bien dirá "Estoy satisfecho de lo que el hombre ha sido"
O demolerá y empezará de nuevo

Zager&Evans
"In the year 2525"


viernes, 8 de enero de 2010

De la Rosa y los chocolates



Scottsdale, Arizona.- El piloto español, Pedro Martínez de la Rosa, lleva vendiendo mucho tiempo su profesionalidad, su mejor arma, y como este artilugio no sirve para mucho en tiempos de crisis, y sin crisis tampoco ¡qué diantres!, ve imperturbable como poco a poco se va quedando sin opciones, pues los equipos quieren pilotos que aporten patrocinios para poder afrontar los muchos gastos que una temporada en la F1 requiere. Que le pregunten al Banco de Santander lo que ha tenido que soltar para que Raikkonen se vaya a la cera de enfrente. No sean mal pensados.

El bueno de De la Rosa se queda sin novias, y aunque USF1, Sauber y Campos parecen tener siempre un huequito para el catalán, el yugo monetario es una carga cada vez más dura de soportar para Pedro. A día de hoy parece que las mayores opciones son en el equipo de Peter Sauber, acompañando a la esperanza nipona, Kamui Kobayashi, que le puede dejar las vergüenzas al aire al más pintado, y si no, que se lo digan a Jenson Button y a su Brawn GP.

Ha trascendido la noticia de que la chocolatera Nestlé está próxima a llegar a un acuerdo de patrocinio con el equipo de Sauber. Este punto sería la tabla de salvación para De la Rosa, pues su ausencia de patrocinios se vería suplida por los 10 millones de euros que aportaría Nestlé.

Pero llegan las zancadillas. La primera es Ferrari, que motorizará a Sauber en 2010 y lucha por imponer como segundo piloto a Fisichella, que aportaría la misma experiencia y saber hacer que Pedro, y sobre todo, unas muy buenas relaciones con la Scudería.

La segunda es Nick Heidfeld, la alegría de la huerta y el tipo más gris de la F1, junto con Jenson “Aguaturbia” Button. El piloto alemán ha visto su principal baza en Mercedes GP frustrada por el regreso del abuelo de 41 años, y está buscando asiento como loco, pues la oferta de ser tercer piloto de Mercedes no le parece apetecible. ¿Qué aporta el alemán a Sauber? Pues para ser sinceros lo mismo que De la Rosa y Fisichella, experiencia, buena aptitud en el trabajo con el monoplaza, y algunos patrocinadorcillos que pondrán un poco de calderilla en las arcas de Sauber.

¿Con quién se quedará el suizo Sauber? Seguro que con la suiza Nestlé, y el piloto lo decidirá según le aprieten las tuercas en Ferrari con Fisichella o en Mercedes GP con Heidfeld. Pedro tiene un patrón que le quiere con él, porque poniendo el McLaren a punto no hay nadie como el español. La clave de la decisión de Sauber está en la tecnología que los equipos asentados venderán a bajo precio a los nuevos, y si la regalan mejor que mejor.

Sauber ha puesto las manos y deja que le caiga dinero en ellas, porque cualquiera de los tres pilotos le sirve igual.

lunes, 16 de noviembre de 2009

F1: Mercedes GP, el nuevo equipo


La Palma.- El equipo Brawn GP pasa a la historia y a partir de la temporada que viene, pasará a denominarse "Mercedes Grand Prix", según ha anunciado el jefe de Daimler, Dieter Zetsche, que ha anunciado la compra de la mayoría de Brawn GP "Venderemos a McLaren nuestra participación del 40 por cien, lo más tarde en 2011, y será al equipo McLaren", manifestó Zetsche.

El jefe de Daimler explicó también que desligarse de McLaren y comprar Brawn GP les permitirá ser mucho más eficientes y podrán reducir costes al menos en un 20 por cien.

Mercedes Benz ha sido el motorizador del equipo Brawn GP, nacido de la extinta Honda, y ha conseguido los títulos individual y de equipos en el mundial F1 de 2009.

Sobre los pilotos que pilotarán los bólidos, el director deportivo de Mercedes, Norbert Haug, ha dicho que todavía tardarán algo en conocerse los que serán los afortunados, aunque en boca de todos están los nombres de Nico Rosberg y Nick Heidfeld, ambos alemanes.

Las inicialmente frustradas negociaciones de Button con Ross Brawn (que seguirá siendo el Team Principal del equipo) podrían retomarse ahora en otras condiciones por la entrada de los alemanes en el equipo, pero ¿les interesa tener en un coche de primer nivel a un piloto que ha demostrado en múltiples ocasiones que no es, ni mucho menos, un virtuoso del volante? ¿pero lo son Heidfeld y Rosberg? Pues tampoco, pero son alemanes y le costarán bastante menos que el británico.


Vía │ DPA

lunes, 12 de octubre de 2009

Timo Glock no correrá en Brasil


La Palma.- El piloto alemán del equipo Toyota, Timo Glock no disputará el próximo Gran Premio de Brasil por no estar en las condiciones físicas adecuadas. En el comunicado oficial del equipo japonés, se indica que el alemán tiene una vértebra contusionada, debido al accidente que Glock sufrió en Japón hace unos días, en la disputa de la clasificación del Gran Premio del país nipón.

John Howett, presidente del equipo, manifestó en el comunicado que en Toyota la situación no está muy clara, pues la recuperación del piloto alemán es una incógnita, que podría hacerle perderse incluso la disputa de la última carrera de la temporada 2009 en Abu Dhabi.

El sustituto de Timo Glock será el tercer piloto del equipo, el “nippon man” de turno, Kamui Kobayashi, que correrá en principio la carrera de Brasil y que estará a la espera de lo que pudiera suceder con la recuperación de Glock de cara a Abu Dhabi.

Podría ser este el triste final de Timo Glock en la escudería Toyota, ya que en fechas recientes, John Howett ya le colocó en el mercado de pilotos, al estar Toyota en busca de figuras que hagan estar a los monoplazas de la marca en las posiciones que ellos creen les corresponden. Ya les han birlado a la primera perla, Robert Kubica, y la segunda, Kimi Raikkonen se deja querer, pero no le quedan más que dos posibilidades dignas, McLaren y Toyota. Esto a espera de que Frank Williams muestre sus cartas de una vez y haga saber a todos quién será su primer piloto en 2010, porque no me creo que sea Heidfeld.

Lo que está claro es que la lesión de Glock ha llegado en el peor momento, que es cuando el hombre se tiene que vender lo mejor posible, y un piloto como mejor muestra su valía es subido a un monoplaza.



Vía │ Motor21